Archivo categoría Genaro Rodríguez

Para ser hermanos

hermanos0078.jpgAlbert Camus, filosofo francés, escribió en 1947 una novela, “La peste”, en la que me impresiona el papel de Ramber, el periodista que, en la novela, descubre la solidaridad.

Ramber es un muchacho joven, feliz, el cual ha dejado en Francia a su mujer amada y viaja a Orán, para hacer un reportaje, pocos días antes de que en la ciudad se desencadene la peste. Es un hombre despreocupado de muchas cosas, se dedica solo a hacer su oficio. Su vida es dichosa, sin complicaciones, en pocas palabras, solo vive. Ramber es el símbolo del joven que se dedica a ser feliz.

Pero la peste le sorprende en Orán y queda encerrado en la ciudad cuando en ella se declara la cuarentena. Su primera reacción es de cólera: el problema de la ciudad es algo que a él “no le concierne, él era extraño a la ciudad y que, por lo tanto, su caso debía ser especialmente examinado”. No se siente ligado a las medidas que las autoridades adoptan. Piensa que el suyo “es un caso personal”. Decide escapar en diversas ocasiones, en contra de las normas comunes. Él, piensa, “no es culpable” de lo que en la ciudad ocurre. No tiene porque pagar las consecuencias. El tiene “derecho a la dicha”.

Cuando consulta su caso al doctor Rieux, el personaje central, que ha decidido renunciar a su propia dicha para curar a los apestados, el doctor aprueba su decisión.

Pero cuando Ramber intentaba huir de esta atmósfera con obstinación y habilidad, pero sin éxito, descubre que, cuando en una ciudad hay peste ya no hay “casos personales” y que “ya no había destinos individuales sino una historia colectiva que era la peste y sentimientos compartidos por todo el mundo”. Que todos los hombres están unidos por un mismo destino y por sus circunstancias. Descubre que el hombre es “una idea y una idea pequeña, a partir del momento en que se desvía del amor”; también se dio cuenta que así como él, había muchos casos similares como el doctor Rieux que tenía a su esposa a cientos de kilómetros en un sanatorio, y empieza a “sentir vergüenza de ser feliz el solo”. Todo esto le motiva para renunciar a su dicha personal y comenzar a trabajar en ayuda de los más necesitados.

Leer el resto de la entrada »

No hay Comentarios