Archivo noviembre, 2013

FOLLETO DE POSADAS 2013

A continuación les dejamos el folleto que utilizaremos este año para celebrar las posadas en los barrios.

portada_posadas

No hay Comentarios

EL MENSAJERO No. 407

Año 8 ᶱ No.407 ᶱ 24 de Noviembre de 2013 ᶱ Colima, Colima ᶱ Calle 27 de Septiembre # 561 ᶱ Tel. 312 3125520

Contenido: portada_407

Jesús nos invita a reinar… - P. Javier A. Espinosa Cárdenas

Los Pastores deben oler… – Sergio Solís V.

Conciencia colectiva – Victor M. Sánchez R.

Sepulcros blanqueados – Carlos Orozco Galeana

Vida Parroquial

No hay Comentarios

JESÚS NOS INVITA A REINAR DESDE LA CRUZ

JESUSHoy celebramos la fiesta de Cristo Rey Con la que concluye el año litúrgico, y el “Año de la Fe”, para dar un paso más en nuestro proceso de conversión. El nuevo ciclo litúrgico es una oportunidad más de responder con mayor entusiasmo al seguimiento de Jesús.

En la semana anterior, Lucas nos hizo notar, con palabras de Jesús, que cuando ponemos nuestra confianza en los poderes de este mundo  sólo preparamos enormes caos, porque la mentira no es eterna, solo la verdad. Y todo el “orden” que se fabrica para engañar, tarde o temprano se cae; así ha sucedido a lo largo de la historia, pues el poder para sostener produce desequilibrios y quien se “cobija con este orden”, al derrumbarse creerá que es el fin del mundo, pero no es el final sino la llegada a un tope donde necesariamente surge lo nuevo.

No podemos eternizar el presente, sino en el presente apresurar el futuro del que Dios es Señor. A esto sí debemos ser fieles y conscientes de que esta tarea siempre acarreará persecución. Este punto es interesante en el evangelio de éste domingo: Lucas 23, 35-43, porque la fidelidad a Dios trae como consecuencia la cruz –sufrimiento, incomprensiones, rechazo, muerte-; sólo el extremo sufrimiento vence la maldad y el futuro se hace presente, cuando se asume la maldad y el futuro se hace presente, cuando se asume la maldad para responder de forma nueva.

Lucas, en esta fiesta de Cristo Rey nos dice: “Cuando Jesús estaba ya crucificado, las autoridades le hacían muecas diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el elegido»”. Las autoridades judías usaron el poder para aplastar su esperanza. Se burlaron de su fe y buscaron se sintiera despreciado por Dios mismo, para que terminara maldiciendo su suerte, renegando de todas sus acciones y palabras, hasta doblarse y usara el poder en beneficio propio. Buscaron violentarlo para que la desesperación lo orillara a actuar con violencia. Los soldados se burlaron de Él: “Si tu eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo”, y hasta uno de los malhechores, crucificado, lo insultaba. Todos se confabularon buscando dar un escarmiento, para que nadie se atreviera a vivir al estilo de Jesús. Quisieron ponerlo en ridículo y obligarlo a actuar como todo mundo; por eso, buscaron que renegara de él mismo, y por más reducido a objeto de burlas, respondió con misericordia y perdón. Nadie le pudo arrebatar la confianza en su Padre Dios, aunque este parecía haberle abandonado.

Jesús reina amando desde la cruz. Aunque nuestra maldad, a causa del poder, lo haya puesto en la cruz, él responde con amor y asume el dolor que deja al descubierto nuestro negro corazón, para ofrecer su perdón; porque es lo que limpia y purifica la condición humana.

Y esto sólo lo entiende, acepta y vive el pobre. Así lo expresa el texto al decirnos que uno de los malhechores reconoce su culpa, se sabe reo de muerte y ve su caso perdido, pero descubre en Jesús, quien está en el mismo suplicio, no solo al que no tiene culpa sino que es la presencia de Dios mismo.

Reconoce en Jesús crucificado el rostro de Dios. Llega a entender que Jesús comparte su sufrimiento y acepta la misericordia y perdón, aunque sabe que nada ha hecho para merecerlo, pero ha adquirido una fe que le hace querer el reino de Jesús: “Señor,, cuando llegues a tu reino, acuérdate de mí”.

La respuesta de Jesús es la que hoy estamos llamados a vivir. Estar con Él es el paraíso es proceder como Él, perdonando, limpiando la maldad del mundo, humanizando a las personas, promoviendo la justicia y la igualdad. Apurando la presencia del futuro a costa de la propia vida, de otra manera no estamos contribuyendo al Reinado de Jesús.

La entrega de Jesús en la cruz es la explicación viva de lo mucho que Dios nos ama, al ofrecernos un perdón inmerecido.

Respondamos a este amor, con la confianza que manifestó el ladrón arrepentido y hagámonos portadores de su perdón, para llenar de buenas nuevas al mundo, pues “las ofertas” que propone la sociedad secular no iluminan suficientemente el futuro ya que dejan a las personas con el mismo miedo a lo desconocido; sólo la fe fincada en Jesús muerto y resucitado nos abre el futuro cierto porque ilumina nuestros pasos a lo largo del camino, y estos se hacen esperanza de una promesa: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.

P. Javier Armando Espinosa Cárdenas

No hay Comentarios

LOS PASTORES DEBEN OLER A OVEJAS

JOSE LUISCuando una persona realiza su labor como “Dios manda”, se queda muy satisfecho y más tratándose de un “Pastor de nuestra Iglesia Católica” y en particular de nuestra Diócesis de Colima, donde pudimos constatar lo que nuestro Santo Padre el Papa Francisco les dijo a nuestros Obispos y Sacerdotes; que los pastores deberían oler a ovejas.

Creo que Don Jose Luis Amezcua al escuchar este comentario de Su Santidad, ni siquiera se preocupo, ya que desde que llegó a esta hermosa tierra, llegó con ese olor tan peculiar “a oveja” de la gente sencilla y con un espíritu de servicio y entrega a su comunidad que pocas personas lo tienen.

En lo personal, cuando lo conocí, prácticamente en los primeros días de su arribo a la Diócesis de Colima, me causó una muy grata impresión, ya que reflejaba una paz interna y un don de gente, que te da la confianza de saber que estas tratando con un verdadero hermano en Cristo.

Ahora que se retira, la labor de Don José Luis no termina, Él seguirá siendo pescador de hombres, su misión seguirá siendo esa, su apostolado también, el seguirá guiando e iluminando a todos los que lo rodean para que todos lleguen a su fin. Que es Dios.

Estoy seguro que todos tenemos sentimientos encontrados ya que sabemos que irá a su tierra donde estará con menos responsabilidades y esto es bueno para su persona, y estamos tristes por su partida, ya que como humanos no queremos desprendernos de las personas a las que estimamos y queremos.

Él sabe que deja en Colima a mucha gente que le quiere y respeta, sabe que aquí siempre encontrará a sus amigos y hermanos en Cristo, que estará en nuestras oraciones y en nuestros corazones, sabe que esta es su casa, que siempre tendremos los brazos abiertos para recibirlo.

Sé que esta Parroquia del Inmaculado Corazón de María le está muy agradecida por el apoyo y disposición que nos brindó durante todos estos años que tuvimos el privilegio de tenerlo como guía espiritual y Obispo, muchas gracias por todo, Dios Nuestro Señor le recompensará todo lo que ha dado por su pueblo, por el Pueblo de Dios, que tenga un buen regreso a su terruño y que Dios lo siga bendiciendo.

Muchas Gracias Sr. Obispo Don José Luis Amezcua Melgoza.

Sergio Solís V.

No hay Comentarios

CONCIENCIA COLECTIVA

Es una frase muy discutida y difícil de llevar a cabo, pero que en estos tiempos se hace necesaria para cambiar las disparidades en que viven las sociedades modernas. Podríamos decir que es una utopía, un sueño, una simple imaginación de la libertad que entraña la participación de todos o la gran mayoría para intentar vivir con igualdad social en derechos, aunque no en posiciones económicas, pues siempre habrá diferencias.

Nuestra religión católica a través del mensaje de Cristo, siempre es una constante el hecho de buscar la igualdad en los seres humanos, porque para Él no existen las diferencias sociales; pero el hombre se empeña en sostenerla con un materialismo que duele a las sociedades pobres. ¿Cuántos millones de pobres habrá en la tierra en la actualidad?

La iglesia católica tiene muchos ejemplos de esa búsqueda sobre la conciencia colectiva: ayuda al necesitado, dale de lo que tienes para que el hambriento coma, regala tus medicinas que no usas para que se utilicen en el dispensario, coopera para darle una cama a quien duerme en el suelo, etc., etc. En la grey del Inmaculado Corazón de María es una constante el ayudar al necesitado y reflexionar sobre nuestra relación desde el interior de la familia hasta la comunidad entera. Nuestros sacerdotes la promueven día a día, y lo vemos.

Conciencia colectiva significa:

  • Tener ganas de cambiar las cosas y saber cómo hacerlas.
  • Compartir nuestras creencias y actitudes morales que funcionan como fuerza unificadora dentro de la sociedad. Porque esa fuerza se encuentra separada y es, generalmente, dominante en comparación con la conciencia individual. Según esta teoría, una sociedad, una nación o un grupo constituyen una entidad que se comporta como un individuo global.

Por todo lo anterior, es muy importante lograr ciertos objetivos básicos:

Elevar la seguridad de cada individuo y de nuestro entorno social.

Promover programas sociales enfocados en la educación para toda la sociedad.

Organizar sociedades inteligentes que sean capaces de tener poder autónomo.

Mejorar nuestros  medios de transporte y comunicaciones.

Organizar nuestras ciudades para  disminuir la polución.

Crear programas de inclusión económica para las clases pagándoles salarios justos.

Crear un ambiente de discusión seguro y respetuoso para obtener conclusiones objetivas. Etc.

Pero el hombre moderno, bombardeado por mensajes materialistas de los medios, así como de la manipulación informativa, cambia el pensamiento de la realidad, y en determinados momentos también oculta la verdad sobre los acontecimientos sociales; intentando decir que todo está bien. Los millones de pobres que existen en nuestro país dicen lo contrario.

El papa Francisco al respecto, ha sido muy claro en su mensaje del 13 de septiembre de este año en Roma: “La simple acogida no basta. No basta dar un sándwich si no se acompaña de la oportunidad de aprender a caminar sobre sus propios pies. La caridad que deja a los pobres tal y como están no es suficiente. La misericordia verdadera, aquella que Dios nos da y nos enseña, pide justicia, pide que el pobre encuentre su camino para dejar de serlo”.

Definitivamente nos hace falta la conciencia social escrita en el evangelio para vivir como verdaderos humanos: el que más tiene que gane más, pero que comparta algo que permita convivir humanamente en sociedad. Es tiempo de reflexión social.

Víctor Manuel Sánchez Rodríguez

3

No hay Comentarios

SEPULCROS BLANQUEADOS

El papa Francisco criticó hace unos días a los cristianos corruptos y declaró, citando un fragmento de la Biblia, que deben ser castigados con una pena inigualable como es la de que les aten al cuello una piedra de molino y sean tirados al mar, como dijo Jesús.

El pastor de la iglesia de Cristo declaró que los cristianos que donan dinero a la iglesia pero roban al Estado están llevando una “doble vida” y son pecadores que deben ser castigados. No se habla de perdón aquí, porque donde hay engaño, el Espíritu de Dios no puede estar, explicó.

Sin mencionar directamente la corrupción dentro de la iglesia católica, el religioso describió a los involucrados en prácticas corruptas como “sepulcros blanqueados”, justificándolo en que “parecen hermosos por fuera, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de putrefacción”.

Según el papa, “todos nos debemos considerar pecadores, porque todos lo somos; pero no corruptos, ya que este tipo de personas está fijo en un estado de suficiencia, no sabe qué cosa es la humildad”. “un cristiano que se vanagloria de ser cristiano, pero que no hace vida de cristiano, es uno de esos corruptos”.

El papa Francisco ha dejado clara sus intenciones de hacer frente a la corrupción en el Vaticano en octubre de este año cuando definió que la iglesia tiene que seguir adelante con el corazón de la pobreza, no de la inversión o de un hombre de negocio. Pero, en sus homilías y entrevistas, ha dejado ver cuánto mal causan a los pueblos esos sepulcros blanqueados que presumen su nitidez pero que en esencia, se complacen con el mal, con dañar a los demás viéndolos como sub individuos, con soberbia.

Es evidente que el Espiritu de Dios no está en aquellos que traicionan al Señor exhibiendo una actitud indiferente o de molestia ante los necesitados o sufridos, los que teniéndolo todo no ofrecen ni un vaso de agua a nadie a pesar de que los patrimonios o su situación de vida no han sido obtenidos con el trabajo honrado y son, en cambio, producto del hurto a los demás. Dios se apiade de todos esos sepulcros blanqueados.

Por la corrupción, bien dice el Papa, tenemos una sociedad insensible y desigual en la que no cuentan los méritos probos sino las conductas ilegales que incluso son aplaudidas en foros y en círculos eminentemente colmados de corrupción. Y lo peor es que parece que la sociedad se ha acostumbrado a que muchos la roben, a que muchos mientan y exhiban el poder que da el dinero y nulifiquen las acciones de tanta gente que hace el bien en nuestra iglesia.

En Colima, hay capitalistas conocidos que lejos están de hacer obra social valiosa y en cambio aprovechan sus influencias para acrecentar sus negocios y ofrecen a sus trabajadores salarios menores y una seguridad social magra que da beneficios magros. Es evidente que violan leyes. Hay entre ellos quienes luego de un tiempo largo, dejaran temblando a las comunidades porque saquearon con su comercio ventajoso.

También es claro que nuestra cultura es eminentemente corrupta, un modo de vida que lejos está de desaparecer. En todas partes se cuecen habas. Hay una carga de soberbia grande en los que escogen el camino fácil y sorprenden a todos con su intervención amañada.

Que e Papa siga hablando fuerte contra la corrupción que nos corroe es positivo, pero hemos de corresponder a sus opiniones con una toma de conciencia, que cada uno reflexione y asuma compromisos con actos generosos para que las cosas cambien.

Nadie cambia porque le digan que cambie; en cada quien está el Espíritu del Señor que nos hace escoger el camino que es Jesús. Renunciemos a ser sepulcros blanqueados.

Carlos Orozco Galeana

No hay Comentarios

VIDA PARROQUIAL

FIESTAS AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA: Este domingo 24 es la “comida de las familias” en la explanada del templo a las dos de la tarde. La peregrinación toca a la comunidad de misioneros y el ultimo día de la fiesta, miércoles 27 de noviembre, la peregrinación es de todos: iniciamos a las 7.00 p.m. en el jardín de Guadalajarita para llegar a la Misa de 8 de la noche, que presidirá nuestro obispo José Luis y entregará los nombramientos de ministros a los servidores en la parroquia; al terminar haremos convivencia, cenando juntos, para agradecerle sus servicios a favor de nuestra Diócesis. Les pido: organizar muy bien esta cena de todos los sectores, para que sea una convivencia memorable, y el obispo sea consciente de lo mucho que lo queremos. Las mañanitas al inmaculado corazón de María serán a las 10 de la noche, el próximo 26 de noviembre, después del rosario. Les invitamos a participar.

 

ROSARIOS GUADALUPANOS 2013: Les avisamos que el material para hacer los 12 rosarios a la Virgen de Guadalupe, por barrios, ya se encuentra en la oficina, para que pidan su material y organicen en su propio barrio este encuentro que honra a María de Guadalupe, y seguro fortalecerá nuestros lazos de amistad. No olviden que el 11 de diciembre haremos las mañanitas a María de Guadalupe, en la parroquia, a las 9 de la noche, para que vayan preparando su participación.

 

PARA LOS QUE VA A BAUTIZAR: A partir del 1 de noviembre, las pláticas son todos los viernes a las 8:00 p.m. y los domingos a las 11:00 del día. Les pedimos sean puntuales el domingo, porque iniciaremos el rito del bautismo al comienzo de la Eucaristía de las 12 del día, y antes del ofertorio les ponemos el Oleo de Catecúmenos.

ESPACIO DE “CONSEJERÍA FAMILIAR”, EN LA CASA DE PASTORAL: Este servicio se ofrece en la casa de pastoral de la Parroquia, que se encuentra por Gabino Barreda. Servicio de consejería familiar, para quien guste tratar su problema familiar y encontrar caminos de solución. Se atiende de las seis de la tarde a las nueve de la noche, de lunes a viernes. Cada hora está una pareja que atenderá a los que lo soliciten.

No hay Comentarios

1ª.- CATEQUESIS SOBRE LA FE

22 de noviembre de 2013, en la Clausura del “Año de la Fe”.

En el seminario diocesano de Colima. El Cóbano, Col.

“LA FE, ES LA LUZ QUE ILUMINA EL CAMINO”

 

 1.- Las luces fugaces hacen del caminar un laberinto.

      Hoy encontramos muchas ofertas de vida, que proponen felicidad y las traducen en signos religiosos, que dan culto al cuerpo, a los sentidos, a la razón y a los guetos; pero con esto no se propone un camino sino una multitud de senderos que no llevan a ninguna parte, pues buscan eternizar el presente.

a.- Las ofertas actuales hablan de la necesidad de luz.

     Tantas ofertas de “felicidad” nos llevan a constatar el creciente deseo espiritual del pueblo, cuyos signos “religiosos” se hacen laberinto, porque nuestros signos cristianos no son significativos; y así encontramos que en la Iglesia hay: un número muy reducido de católicos que participen en las celebraciones, mientras otros expresan su fe de forma esporádica, en la religiosidad popular, para tranquilizar su conciencia. Pero una gran mayoría son creyentes sin iglesia, que expresan su dimensión religiosa viendo solo el cuerpo, usando estimulantes o haciendo rituales que sacralizan el pensamiento, la autoridad y las ciencias; y que en definitiva hablan de la necesidad de una luz que los saque de los temores, miedos e incertidumbre del futuro

b.- No debemos dejar que el camino siga siendo laberinto.

     Estamos ciertos de transitar por el camino, pero no debemos dejar que las luces fugaces aparten a la humanidad del camino. Y si somos conscientes que la luz que portamos no se puede esconder bajo una olla (Cf. Lc. 11, 33), procedamos como El Buen Pastor, que deja las noventa y nueve y va en busca de la que se perdió (Cf. Lc. 15, 4-6), porque hoy de cada cien habitantes 72% no solo viven en la ciudad sino que han perdido su cultura, valores, sentido comunitario y criterios evangélicos, debido a tantas ofertas de “felicidad” y será inhumano y poco cristiano, seguir solos en el camino mientras muchos transitan por un laberinto: ¡Llevemos la luz, a tantos peregrinos que han perdido el camino!

c.- El camino se hace seguro cuando tiene señales.

     Cuando decimos que la Iglesia es sacramento, estamos anunciando que es capaz de poner señales que den certeza del camino; y hoy muchos se han apartado de la Iglesia, porque las señales que ofrece no llenan sus expectativas, pero eso no quiere decir que debemos adecuarnos a sus deseos, sino a ser signos eficaces de las esperanzas del pueblo, para que encuentren respuestas ciertas al futuro y a pesar de las diferencias, caminemos juntos y dando respuestas a la naturaleza y dignidad de hijos de Dios

2.- Urge comunicar la luz que ilumine el camino.

      Celebrar la clausura del “Año de la Fe” no es un evento, para certificar con un documento; sino etapa que nos ha llevado a ser conscientes de los retos actuales que nos templan para llevar con vigor la misión de anunciar buenas nuevas, porque hemos constatado que todas las ofertas de vida que hoy se proponen, en la sociedad secular, no iluminan suficientemente el futuro, pues dejan a las personas con el mismo miedo a lo desconocido, al renunciar a la búsqueda de una luz capaz de abrir el camino.

a.- La fe es luz potente.

      La potencia de la fe nace del encuentro personal con Dios. El Dios de la vida que nos llama y nos revela su amor, pues ilumina toda la existencia humana y por eso es una luz potente, que no puede provenir de nosotros mismos, que somos creaturas y todo lo que hacemos es limitado. Para que la fe sea luz potente necesariamente debe provenir del cielo, por lo que exige renunciar a toda posesión para abrirse al misterio oculto de Dios, con paciencia y esperanza ya que es la luz que viene del futuro, nos desvela horizontes y amplía la comunión, porque no habita en la oscuridad sino que es luz en nuestras tinieblas.

b.- Para iluminar el camino.

      El testimonio fundarte de esta fe lo encontramos en Abrahán, nuestro padre en la fe, a quien Dios le dirige la Palabra y se revela como Dios que habla y llama por su nombre (Cf. Gén. 15, 1-20), allí descubrimos que la fe es respuesta a una Palabra que interpela personalmente, para comunicar una llamada y una promesa, hasta abrirse a una vida nueva o éxodo que lleva a un futuro inesperado, pues invita a dar un paso adelante; así la fe se constituye en un “ver” en la medida que se camina para no quedarse en el pasado, sino abrirse al futuro que ilumina los pasos a lo largo del camino, hechos esperanza de una promesa (Cf. Gén. 13, 16; 15, 5; 22, 17).

c.- Para hacer del recorrido experiencia de fidelidad.

      Así vemos que en Abrahán, aunque la Palabra parezca pasajera, cuando es pronunciada por Dios fiel, se convierte en lo más seguro e inquebrantable que puede haber, pues hace posible que el camino tenga continuidad en el tiempo, porque la fe lleva a acoger la Palabra como roca firme para construir sobre ella sólidamente al revelarse como la fuente de la que proviene toda vida (Cf. Rom. 4, 17) y ésta lleva a Abrahán a reconocer la fuente de bondad que hay en el origen de todas las cosas y confirmar que la vida no procede de la nada, y menos de la casualidad, sino de una llamada y un amor personal que despierta las raíces profundas del ser, para dejarse guiar no por un extraño, sino por quien es el origen de todo y todo lo sostiene. Así podemos decir con el Papa Francisco y Benedicto XVI: “La fe es un don gratuito de Dios que exige humildad y el valor de fiarse y confiarse, para poder ver el camino luminoso del encuentro entre Dios y los hombres” (L. F. 14).

d.- Para hacer de la fe cristiana el creer a Jesús y creer en Jesús.

      Si de Abrahán sabemos que caminó confiado en Dios; la vida, pasión, muerte y resurrección  de Jesús es la manifestación plena de la fidelidad y amor por nosotros, porque no es una palabra más entre muchas, sino la Palabra de Dios hecha carne y no hay mayor garantía que Dios nos pueda ofrecer para asegurarnos su amor (Cf. 1ª. Jn. 4, 16), porque: “La fe reconoce el amor de Dios manifestado en Jesús como el fundamento sobre el que se asienta la realidad y su destino último” (L. F. 15), pues la mayor prueba de la fidelidad del amor de Cristo se encuentra en su muerte por los hombres (Cf. Jn. 15, 13).

     Y la resurrección de Cristo es el apoyo sólido para nuestra fe (Cf. 1ª. Cor. 15, 17), porque es la gran manifestación del amor de Dios a la humanidad de Jesús, en la que estamos incluidos, y por eso el más fiable, ya que tiene capacidad para iluminar hasta las tinieblas de la muerte y ofrecer-cumplir la plenitud de felicidad; de forma que no solo creemos en Él, por ser el camino de máximo amor; sino que también nos unimos a Él para poder creer y mirar con sus ojos, que nos hace por gracia, sacramento, al aceptar su Palabra y entrar en su amor siguiéndolo a lo largo del camino, ya que sólo creyéndole y haciéndolo Señor de nuestra vida podemos comunicar su luz a tantos que se embelesan con luces fugaces; de otra manera no podremos ser signos confiables para tantos que transitan por el camino de la vida.

      Además que creer es aceptar el don de la fe que transforma en creatura nueva, pues se recibe un nuevo ser ((Cf. Jn. 3, 4-5), que nos hace hijos en el Hijo y nos lleva a exclamar “Abbá”. Núcleo de la experiencia cristiana (Cf. Rom. 8, 15); porque la fe de la que brota la luz potente no nos pone a nosotros mismos en el centro, sino que nos lleva a reconocer que el origen de la bondad es Dios y sólo abriéndonos a este origen y reconociéndolo, es posible ser transformados, al aceptar que la salvación opere en nosotros y haga fecunda la vida (Cf. Ef. 2, 8s); por eso, dice el Papa Francisco y Benedicto XVI: “La nueva lógica de la fe está centrada en Cristo. La fe en Cristo nos salva porque en él la vida se abre radicalmente a un amor que nos precede y nos transforma desde dentro, que obra en nosotros y con nosotros… pues la fe sabe que Dios se ha hecho muy cercano a nosotros, que Cristo se nos ha dado como un gran don que nos transforma interiormente, que habita en nosotros, y así nos da la luz que ilumina el origen y el final de la vida, el arco completo del camino humano (L. F. 20), ya que nos hace partícipes de su amor, que es el Espíritu Santo y quien nos capacita para confesar a Jesús como Señor.

3.- Seamos recipientes de esta luz potente.

      Si hoy vemos que la sociedad secular piensa que el tiempo no es extenso sino intenso y por eso está perdiendo el sentido de la trascendencia, necesitamos reaccionar para que el encuentro con Jesús nos lleve a poner a Dios en el centro de la vida y experimentándolo como “Abbá”, podamos ofrecer una nueva interpretación de la realidad social que hoy vivimos y edifiquemos un nuevo modelo de cristianismo, donde haya verdadera correlación entre lo que vivimos, creemos y celebramos; porque fiarnos de Jesús es dejar que habite su amor en nosotros y Él nos irá guiando (Cf. Jn. 15, 26-27), para ofrecer espacios aptos y de intensa luz, capaces de superar el laberinto al que nos están llevando los cambios vertiginosos que hoy se están dando y provocan deshumanización.

a.- Que nos lleva a colmar las esperanzas.

      No debemos olvidar que mientras más confusión es más fuerte el secularismo; por eso: necesitamos ser intermediarios entre Dios y los hombres, pero con una fe inquebrantable para avanzar en el camino, sin suavizar términos que mengüen la vida, la dignidad, la cultura y traducidos en  proyectos solidarios,  los laicos organizados sean sujetos de buenas nuevas y la fe que se viva y celebre sea anticipo del cielo que esperamos, porque trabajamos en equipo, planeamos y evaluamos las actividades y nos capacitamos buscando nadie sea simple ejecutor, sino sujeto capaz de asumir la misión que el Señor nos encomendó, pero con gran sentido eclesial y diversidad de ministerios, sobre todo laicales, en las cuatro áreas de la pastoral, para que broten las expresiones de fuerte identidad cristiana que fortalezcan la “Iglesia de las casas” y surja la sociedad del amor.

 

b.- Ser signo capaz de superar la dispersión.

      La aprobación, reconocimiento y aceptación hoy no se da por la antigüedad, pues actualmente se califica a las religiones por la confusión que provocan y se agrede la unidad; por eso urge nuestra fe deje anidar en nuestro interior la bondad y el amor de Dios que nos hace, por el Espíritu, ministros de la reconciliación y en cuyos hechos concretos demos razón de lo que creemos, y sin deseos de posesión dejemos se palpe la Palabra hecha carne, en caminos de comunión, donde se celebra la salvación hecha historia, y hacen del laico corazón del mundo; de forma que su ministerialidad celebre la vida del Dios muy cercano y capaz de redimir la humanidad, por la generosidad de vida hasta la muerte, con la metodología del buen samaritano, para hacer de la historia luz del futuro.

c.- Y respuesta que supere laberintos.

      Pues todos los niveles de Iglesia deben ser celebración de lo que creemos y camino que juntos recorremos, desde la diversidad de realidades y ministerios, pero concretando, desde el proceso histórico, la venida del Reino, que nos ayuda a saborear el cielo y éstos avances sean espacios que nos den a la certeza de abrirnos al futuro, porque iluminan los pasos del camino y hacen del Amor la roca firme en la que se construye sólidamente, pues se bebe de la fuente de bondad y se transpira la respuesta que las personas por nuestra naturaleza buscamos, para provocar que en la sociedad  se escuche la inquietante y fundamental necesidad: “También nosotros, queremos conocer  a Jesús” (Cf. Jn. 12, 21-26).

     

 

Pbro. Javier Armando Espinosa Cárdenas

Parroquia del Inmaculado Corazón de María, en Colima, Col.

Diócesis de Colima

No hay Comentarios

FIESTAS DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA (PROGRAMA)

 

PRESENTACIÓN

     Nuestras fiestas al Inmaculado Corazón de María concluyen el 27 de noviembre, en honor a la segunda aparición a Santa Catalina Labouré en 1830, y por esta ocasión se encuentran como gozne entre la conclusión del “Año de la Fe” y el inicio del tiempo de Adviento; razón por la que no vemos el “Año de la fe” como clausura sino etapa del proceso de formación cristiana que nos llevará a tener una fe de mayor calidad, y ésta provoque multiplicación de grupos en los barrios de la parroquia, para fortalecer la tarea de ser Iglesia-sacramento y Pueblo de la propiedad de Dios, al ser luz en medio de la oscuridad que hay en la sociedad, purificar la práctica cristiana y  superemos el gris  proceder de muchos cristianos, porque nos hemos encontrado con Jesús y nuestra fe ya no es de oídas.

     La fe alcanza su máxima expresión en la Eucaristía, que es el precioso alimento para la fe (Cfr. Lumen Fidei 44); por eso, en este novenario buscamos: el encuentro humano, las peregrinaciones, los laudes, el Rosario, la exposición del Santísimo, los talleres de pastoral social, confluyan en la Eucaristía, para que esto nos lleve del mundo visible al invisible y aprendamos a ver la profundidad de la realidad, dispuestos a hacer de nuestra historia camino pascual hacia el Padre, con sentido misionero y al servicio  del pobre.

     Reconocemos la generosidad de la Virgen María para abrir su corazón a Dios y engendrar su Palabra; por eso como prolongación de Pentecostés queremos orar con María y nuestro corazón se asemeje al suyo, para poder decir: “Ven, Señor Jesús”, y el encuentro con Él nos constituya comunidad y por tanto misioneros, que en consonancia con la Diócesis demos paso a la Pastoral de Conjunto y haciendo vida las cuatro áreas de la Pastoral impulsemos las seis prioridades diocesanas y el proceso de formación cristiano.

     ¡María!, ayúdanos a darle privilegio a la evangelización y nuestro corazón acrisolado por el Espíritu Santo nos lleve a unir la contemplación y la acción, y este novenario en tu honor sea para nuestra parroquia tiempo de gracia, para que vivamos como pueblo de la propiedad de Dios y asumiendo la ministerialidad que hoy nos pide la Iglesia seamos como sacramento, por el proceder de samaritanos y la actitud materna frente a tantos que han perdido la fe, pues estamos dispuestos a ser propuesta de vida nueva en medio de la sociedad que hoy parece naufragar en medio de tantas crisis. Danos la gracia María de ir haciendo realidad el camino de las bienaventuranzas y podamos escuchar aquellas palabras con que te recibió Santa Isabel: “Dichosa tú que has creído”.

Responsables en esta comunidad parroquial del Inmaculado Corazón de María:

Consejo de Pastoral y Pbros. Saúl Ríos Castillo y Javier Armando Espinosa Cárdenas.

 

 

PROGRAMA PARA TODOS LOS DÍAS DE LA FIESTA

    8.00 a 8.30 a.m.  Laudes.- Coordinados por Los  Ministros de la Eucaristía.    8.30 a 9.00 a.m.  Exposición del Santísimo. (Ver a quién corresponde cada día)10.00 a 11.30 a.m.  Taller de Pastoral. (En la antigua capilla)        12.00 del día   Eucaristía con Ángelus.

    5.00 a 6.00 p.m.  Confesión a enfermos.

               6.00 p.m.  Eucaristía.

               7.00 p.m.  Rosario Cantado y confesiones.

               8.00 p.m.  Eucaristía Solemne.

               9.00 p.m.  Festival, convivencia y cenaduría.

 

EVENTOS ESPECIALES:

ACTIVIDAD

DÍA Y HORA

LUGAR

Peregrinación de Niños de La Catequesis El Sábado 23 a las 10 de la mañana. Recorrido por las Calles. Coord. Catequistas.
Celebración de Enfermos Con la unción del Óleo El sábado 23  a las 12 del día En el templo, y refrigerio
Oración por los difuntos de este año.. Hacer altar El martes 26 a las 6.00 p.m. En el templo, dentro Misa
Comida de las familias de la Parroquia El domingo 24 a la 1.30 p.m. En la explanada
Día de la Caridad, organizada por el Comedor y Caritas El Domingo 24 en todas las Misas En el Templo, traer despensa ropa y medica
Peregrinación de todos los Sectores y servicios, para iniciary concluir la fiesta del Inmaculado Corazón de María. El 18 y el 27 de noviembre. Inicia en el Jardín de Guadalajarita  a las 7.00 p.m. Por las calles de la Ciudad,al norte de la Parroquia.
Reconocimiento de ministerios El 27 de nov. A las 8.00 p.m. En el Templo Parroquial
Verbena Popular de Toda la Parroquia Al terminar la Misa de fin de fiesta En la calle Guillermo Prieto

 

 

CUADRO DE ACTIVIDADES DURANTE EL NOVENARIO AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, EN GUADALAJARITA.

TABLA 

COMISIONES PARA LA FIESTA:

Coordinación General Arq. Sergio Solís y el Maestro  Raúl Arias
Tesorero/a Ing. Alejandro Campos y  Caty Gutiérrez (esposos).
Secretario/a Andrés Chávez Gómez
Eventos Artísticos. Lic. Humberto Tene y Arq. Sergio  Solís Vergara.
Cenaduría Leonor Barreto Torres y equipo
TOMBOLA Grupo  parroquial de Acción Católica
BAZAR Cáritas Parroquial
LOTERÍA Jóvenes de Jornadas y Grupo de la Parroquia.
Organizar  La Décima Sofía Lorena Contreras Hernández
Peregrinaciones. Equipo de Renovación Carismática en el E. Sto.
Estrado Arq. Sergio Solís Vergara.
Liturgia Eucarística Equipo de Liturgia de la Parroquia
Horas Santas Responsables, las Catequistas
Laudes Talleres de Oración y Ministros de Eucaristía
Rosarios Responsables de cada Sector
Cantores Javier Espinosa
Acólitos Saúl Ríos Castillo
Campaneros Joel Gutiérrez.
Elaborar Décimas Laura Castillo y Adrian Hernández
Cultantes Responsables de cada Sector
Pólvora Elías Ávila y Grupo San Marcos
Refresco y mueble Joel Gutiérrez y Arq. Sergio Solís Vergara.
Adorno del Templo Pina Vázquez y Pili Terriquez Gómez
Altar de Difuntos Ministros de la Eucaristía
Celebración de enfermos Ministros ( también prevén el refrigerio)
Sonido Noé Castillo y Joel Gutiérrez.
Adorno de Calle Grupo de Matrimonios de la parroquia
Carro de la Virgen (2) Comunidades de “Misioneros” de la parroquia.
Mañanitas Grupo San Marcos
Los Gozos  de María Apostolado de María  Rosario a las 10 p.m.
Hora Santa-Jueves Equipo de Pastoral Vocacional, parroquial.
Rosario de  Vísperas a la fiesta. Apostolado de María -Antes de las mañanitas-
Convivencia del último día Equipo animador de cada Sector.

 

 

 

 

 TEMAS

1.- “¡Se nos escapa la fe!”

     1.- Hoy se incrementa el relativismo y se deteriora la convivencia social:

     Por el creciente individualismo y cultura laicista, que destruyen cada día más vidas humanas y llenan de dolor a las familias y a la sociedad entera. Y lo grave es que no se trata de hechos aislados, sino de una situación que se ha hecho habitual y ante la que debemos discernir para ponernos al servicio del Reino, anunciado por Jesús, y la pastoral en la Iglesia establezca caminos l evangélicos que nos lleven a dar respuestas a las exigencias actuales  en busca de la verdad plena.

     En los últimos años se ha incrementado la violencia causada por organizaciones criminales, distinta de la violencia intrafamiliar y de la causada por la delincuencia común, pues se caracteriza por la crueldad, la venganza, la exhibición del poder y la intención de intimidar a quienes son considerados rivales y a toda la sociedad; “los evangelios han situado en  la hora de la cruz  el momento culminante de la mirada de la fe” (L. F. 16), por lo que es necesario encontrar en la Biblia las causas humanas que nos están levando a esta situación de violencia.

     2.- Se nos ha olvidado que somos imagen de Dios.

     El evangelio de Lucas 8, 26-39 nos describe a un hombre con proceder inhumano, que ante Jesús se altera y lo ve como enemigo, pero busca negociar un lugar del que nadie lo corra. Esto nos ayuda a entender que perdemos la razón de nuestro ser cuando nos olvidamos quienes somos, pues buscamos proceder como dueños y ésta es la tentación que nos lleva a engañarnos, porque olvidamos nuestra condición de imagen de Dios, la dignidad de hijos de Dios y hermanos de los semejantes, hasta abusar de la libertad y ser arrastrados por la soberbia, como sucedió con Adán y Eva (Gén, 3, 17-19).

     Es verdad que hoy perdemos la fe, porque se nos engaña, haciéndonos creer que somos absolutos para decidir: sobre nuestro cuerpo, la vida, la familia, el futuro de los hijos, el uso de los bienes y terminamos deshumanizados, creyendo que es más importante el placer, la ganancia, el individualismo que nos hace abusar de la libertad y ni siquiera somos conscientes de ser habitados por una “legión” que nos lleva a un falso proceder, porque el cúmulo de ideas que nos ensoberbecen nos hacen nos hacen ver al otro con desconfianza, porque al perder la identidad de comunidad la persona se ve como “ego” o individuo aislado, en permanente oposición a su entorno. El otro ya no es hermano sino un enemigo y competidor. Así que la violencia crece cuando olvidamos que somos responsables del hermano (Gén. 4, 1-16).

     3.- Necesitamos recuperar una visión global e integral de la persona:

     Lucas 8, 32-33 nos dice que Jesús puso en su lugar a la multitud de demonios que deshumanizaban a este hombre, quien logró estar en su sano juicio”, pero ni los cuidadores de cerdos ni el pueblo aprobó la acción de Jesús, porque prefirieron la ganancia a la salud, no se alegraron ante la nueva conciencia de persona, del que en su sano juicio “pedía lo admitiera Jesús en su compañía”. Y Jesús lo dejó en su pueblo para que contara todo lo que Dios había hecho por él; así que reconocer que la paz se nos escapa no es para huir de la sociedad y buscar seguridades personales. Urge proceder como Jesús, para que el la sociedad recuperemos la conciencia de imagen de Dios y como dignos hijos de Dios ayudemos a las personas a no proceder como dueños de la vida, ni nos endiosemos abusando de la libertad y ofrezcamos, con nuestro trabajo pastoral una visión global del hombre y de la humanidad, colaborando principalmente en la prevención, en el acompañamiento y en la animación de la sociedad civil responsable.

     Lo primero que debemos hacer para que la paz no se nos escape y supremos la crisis de inseguridad y violencia, es renovar nuestra condición humana a través de una formación integral de la persona, para que en el encuentro con Cristo encontremos la novedad a nuestra propia vida y esto de origen a formas nuevas de relacionarnos con las personas, en lo cotidiano de la vida, que nos permita construir comunidades sanas y justas, como espacios para solucionar de manera pacífica los conflictos y seamos misericordiosos con los que sufren.

Ejercicio:

1.- lee Lucas 8, 26-39

2.- ¿Por qué este hombre era violento?

3.- ¿Por qué le pidieron a Jesús que se fuera de esa región?

4.- Por qué ese hombre hacía más bien quedándose que yéndose?

5.- ¿Qué consideras debemos hacer hoy para proceder más humanamente?

 

2.- “La Fe no es conformismo”

     1.- Se han corrompido las distintas estructuras de la sociedad:

     Hay muchas personas que tienen la convicción de que el crimen organizado, para extender el alcance de su influencia, ha corrompido personas y grupos de la sociedad, lo mismo que a grandes y pequeñas empresas. Para neutralizar la intervención de la autoridad, evitándola, anticipándose a ella o destruyéndola, han corrompido también a servidores públicos, se han infiltrado en las estructuras de los distintos niveles de gobierno, de procuración de justicia y del sistema judicial, convirtiéndose en una amenaza para la seguridad nacional y la democracia y, por tanto, en un abierto desafío al Estado; por eso: hoy es urgente recuperar la conexión de la fe con la verdad, por la crisis de verdad en que nos encontramos, pero muchos consideran que ésta sale sobrando o que lleva al conformismo, pero es todo lo contrario, da vigor y lleva a la persona a hace presente el cielo, que no se ve, pues produce constancia y da sentido a la existencia del hombre que busca la salvación porque lleva a reconocer el primado del don de Dios; ya que alejándose de Dios la persona sólo se encuentra consigo misma y esto le lleva al fracaso de su existencia (Lc. 15, 11-24).

     El evangelio de Lucas 8, 40-56, que nos presenta a una mujer desangrándose y a Jairo desesperado porque su hijo está a punto de morir, nos ayuda a asumir con valentía situaciones de muerte y no quedarnos en la indiferencia o comodidad que solo trae la paz del sepulcro, porque resignarse a estas situaciones es negarse a ser y vivir las convicciones que da la fe, pues necesitamos tocar con el corazón a Jesús, como la hemorroisa, porque esto es creer, mientras que la multitud ni lo roza con el toque personal de la fe.

     2.- La fe debe vencer todos los miedos e incredulidades:

     Sabemos que el conformismo lleva a la comodidad, por miedo a hacer violencia interna, para cambiar. Así nos lo muestra la hemorroisa, quien  venció todos sus miedos y yendo más allá del legalismo religioso consigue la salud. Esto es lo que la mayoría cree imposible por eso el evangelista une dos milagros y los ensambla, pues los pesimistas se acercan a Jairo para decirle que nada se puede hacer y Jesús lo anima diciendo: “basta que tengas fe”, y con esta actitud supera hasta el pesimismo de los que estaban en el velorio.

     Hoy el afán de ganancia y la sed de poder han hecho del desarrollo una espiral sin fin, llevándonos a una cultura del consumismo insaciable y a una sociedad atomizada por el individualismo que no espera el futuro, sino que vive el momento y propicia la cultura de la muerte que nos lleva a tener dormidas muchas cualidades y capacidades; por eso muchos han perdido la conciencia de su ser y no creen que su condición humana también tiene una condición divina y se ríen de la religión y hasta de Dios mismo; sin embargo; “la niña no está muerta, está dormida”.

     3.- Se necesita confiar en Jesús, para tener un nuevo proceder:

      ¿Qué hacer para despertar la conciencia integral de las personas y se vuela la dignidad de hijos de Dios? Lo primero es superar las actitudes de autosuficiencia, porque creer que desde la pura condición humana se es capaz de eliminar el mal, de la historia, es lo que nos ha llevado a confundir la felicidad y la salvación con formas de bienestar material, tanto que hoy se busca la comodidad que muchos la llaman paz. No debemos olvidar que para romper el espiral del conformismo Jesús propone: “poner la otra mejilla” (Mt. 5, 39), “perdonar siempre” (Mt. 18, 22) y “amar a los enemigos” (Lc. 6, 36). Pero esto es incomprensible para quien no conoce a Dios o no lo acepta en su vida; por eso, se burlaron de Jesús los que estaban en el velorio y Jesús sólo llevó consigo a los que tenían fe y esperanza, pues la fe no es conformismo sino dejar actuar a Dios.

     Así que ante esto urge desarrollar, en nuestras comunidades, un proceso de iniciación cristiana e implementar un proceso de catequesis permanente, orgánica y progresiva, que abarque todas las etapas de la vida, para que no se limite a una formación doctrinal, sino que sea “verdadera escuela de formación integral” (DA 289).

Ejercicio:

1.- Lee Lucas 8, 40-56

2.- ¿Qué males buscan resolver Jairo y la mujer?

3.- ¿Por qué la mujer conquista la salud?

4.- ¿Qué les parece imposible a los del velorio?

5.- ¿Qué de lo que hoy está dormido en nosotros debemos despertar?

 

3.- “La fe nos hace testigos de Jesús”

     1.- La ley del más fuerte ha deformado la fe:

     La violencia, que tiene su origen en las actividades de la delincuencia, es una realidad compleja y multidimensional, toca distintos ámbitos de la vida, en los que debemos descubrir los factores que contribuyen a su existencia y sobre los que se debe intervenir, para revertirla, atenuar sus efectos y atender a las personas más vulnerables.

     Si la economía es uno de los ámbitos en que debemos buscar los factores que contribuyen  la violencia organizada y produce irritación social por las propuestas ilícitas, que favorecen a quienes tienen dinero y no propicia la redistribución de la riqueza sino el incremento de la pobreza y la desigualdad, debemos estar interesados por los aspectos fundamentales de la vida social y económica como son el derecho al trabajo, la conservación de los recursos naturales y la preservación del medio ambiente, campos en los que debemos hacer presente nuestra fe.

      2.- Hay que integrar fe y vida:

      Ante esto, no debemos seguir haciéndole truco a Dios al dejar que Él solo tenga que ver con las cosas del espíritu y no se meta en las cosas del mundo, porque allí nosotros hacemos las leyes. Lucas al conservar el texto de Marta y María (Lc. 10, 38-42) nos trata de decir que la característica de la casa o Iglesia es articular lo espiritual y lo material, que siempre estén eslabonados la teoría y la práctica, que no podemos separar la contemplación de la acción; por eso, la motivación evangélica es imitar a Dios (Mt. 5, 45),haciéndonos amigos íntimos de Jesús, pues  el amor a los enemigos nos hace semejantes a Dios, así que no se trata de traficar o pintar nuestra raya, para que Dios no se meta con nosotros. Sólo cuando unimos la realidad humana a la realidad divina encontramos la razón de ser de nuestra vida. La separación de estas realidades es lo que nos ha llevado a olvidar que somos hermanos, porque perdemos nuestra identidad de imagen de Dios y esto nos impide ser testigos del resucitado.

     3.- Necesitamos formar discípulos misioneros amantes de la verdad:

     Lo divino de lo humano lo encontramos en la oración y lo humano de lo divino se hace en nosotros amor, condición necesaria para que el enemigo capte la diferencia entre el amor destructor que propone el mundo y la actitud saludable de quien más allá de resentimientos es capaz de responder con la fuerza del amor y del perdón; por eso: necesitamos fomentar discípulos misioneros de Jesucristo, para que asuman responsablemente su compromiso de ciudadanos y contribuyan a un orden social justo, cuiden de la creación y contribuyan a un orden social justo, cuiden de la creación y construyen la paz al buscar formas de acompañamiento de la vida interior de las personas, para que libres del consumismo que ofrece el mundo del mercado, con mil accesorios, se fomente el amor a la verdad y sean los primeros que “vivan con verdad el amor” (Ef. 4, 15) y no trafiquen con la vida, pues “en Cristo, la caridad en la verdad se convierte en el Rostro de su Persona, en una vocación a amar a nuestros hermanos con la verdad de su proyecto, porque Él mismo es la verdad” (Benedicto XVI, Encíclica “Caritas in veritate” 2).

Ejercicio

1.- leer Lucas 10, 38-42

2.- Según el texto: ¿Qué debemos integrar en la Iglesia?

3.- ¿Por qué, cuando se une la fe y la vida el mundo cambia?

4.- ¿Qué prácticas debemos abandonar y cuáles nos deben llevar a proceder de forma integral?

5.- ¿Qué debemos fomentar en la comunidad?

4.- “La Fe no es un don del pasado”

     1.- La desigualdad abona la situación de egoísmo:

     México es uno de los países con mayor desigualdad en la distribución de la riqueza en el mundo, esto ha provocado enorme deterioro en el poder adquisitivo de los trabajadores; por el incremento del desempleo, lo desfavorecido de las micro, pequeñas y medianas empresas ; la caída de la calidad de vida; la corrupción y concentración de la riqueza en pocas manos que abona el sustrato para la delincuencia, y provoca honda insatisfacción  y sensación de injusticia, que es la puerta de entrada a la violencia y por consiguiente a un clima de inseguridad.

     Dice Lumen Fidei en el número 27: “si el amor no tiene que ver con la verdad, está sujeto al vaivén de los sentimientos y no supera l aprueba del tiempo… pues, sin verdad, el amor no puede ofrecer un vínculo sólido, no consigue llevar al yo más allá de su aislamiento, ni librarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto. Si el amor necesita la verdad, también la verdad tiene necesidad de amor, Amor y verdad no se pueden separar. Sin amor, la verdad se vuelve fría, impersonal o pasiva para la vida concreta de la persona”.

2.- Ser discípulos de Jesús es no quedarse parados sino transformar.

      Necesitamos fomentar espacios de transformación, como nos lo dice Lucas 9, 28-36 no para quedarnos en el cerro, sintiendo que “ya la hicimos”, buscando “sacarle” a la cruz y quedarnos en lo cómodo, sin proyección de futuro, porque la amistad con Jesús es para experimentar transformación, profundizar el sentido de la vida y descubrirlo a Él como Señor de la vida que no  deja en el pasado, porque la fe no es: “vámonos quedando aquí”, sino fruto de una vivencia que nos hace entrar en un proceso o vida que pasa por la cruz,  para que no nos quedemos en buenos propósitos sino llenos del Espíritu seamos acrisolados para sacar lo mejor de nosotros mismos y lanzarnos a transformar el mundo en lugar donde Dios reine.

     3.- Necesitamos transformar para que brille el futuro que es Dios:

     Sabemos que el Reino de Dios no se impone por la fuerza, ni con violencia. Es una realidad sobrenatural, presente en el corazón y testimonio de los discípulos, por eso, debemos promover en todos los grupos la educación en el amor y para el amor.  Promover la educación en la verdad y para la búsqueda sincera de la verdad, sin ocultar la realidad del dolor y del sufrimiento, pues correríamos el riesgo de formar personas frágiles y poco generosas. El Papa Benedicto XVI lo dice así, al referirse a la educación: “La capacidad de amar corresponde, de hecho, a la capacidad de sufrir, y de sufrir juntos”. Esta clase de fe no es un don del pasado sino de personas vigorosas que con ternura buscan la transformación del mundo, transformándolo desde el interior de cada persona.

     Es urgente asumir la responsabilidad de la educación, pues  la hemos dejado a los medios de comunicación, y no tómanos con responsabilidad el rol de autoridad que debemos compartir, ni alentamos la esperanza que debe dinamizar la condición humana; mientras que Jesús nos alienta a trabajar teniendo como horizonte la cruz para transformar auténticamente; tarea  humana y don de Dios,  que por la fe nos compromete a trabajar por la salvación de todos.

   Empecemos a hacer de nuestro propio grupo, barrio y pueblo, el cerro de la transfiguración para que brille entre nosotros el futuro que es Dios y nadie busquemos escapes a nuestra responsabilidad, hasta hacer que toda la historia confluya en Jesús.

Ejercicio:

1.- leer Lucas 9, 28-36

2.- ¿Para qué llevó Jesús al cerro a Pedro, Santiago y Juan?

3.- ¿En qué tentación cayó Pedro y en qué se parece a las nuestras?

4.- ¿Qué necesitamos hacer para que se dé la transfiguración de la sociedad?

5.- Si la paz es un don y tarea. ¿Qué urge hacer hoy?

5.- “La Fe es luz en nuestra vida”

     1.- Hoy vivimos en medio de una crisis de legalidad:

     En medio de la crisis de inseguridad y violencia, se van organizando los grupos sociales que de distintas maneras buscan hacer sentir su frustración social ante las insuficientes garantías de seguridad que tiene los ciudadanos, y ante la impunidad en que quedan muchos delitos se añaden las respuestas parciales y en ocasiones contradictorias o de complicidad por parte de los servidores públicos. Situación que va afectando el tejido social, porque cuando la frustración es capitalizada por actores políticos, el Estado tiene dificultades para definir una política social que lleve a la superación de la pobreza y propicie condiciones y oportunidades de desarrollo humano integral, a través de una justa y adecuada distribución de la riqueza. Mientras que quien finca su fe en el amor, comprende que el amor es experiencia de verdad, y que él mismo abre nuestros ojos para ver toda la realidad de modo nuevo, porque la fe auténtica es luz en nuestra vida y produce unión, justicia y paz, en cambio el disimulo y la tolerancia nos está llevando a una crisis de legalidad, porque nos vamos habituando a que las leyes son para negociarse no para cumplirse.

      Pero el fraude nos impide salir del miedo a ser luz. Situación que ilumina muy bien Lucas 9, 37-43; porque aquí un padre pide a Jesús la salud para su hijo: “cuando el demonio se apodera de él, comienza a gritar. Luego le demonio lo sacude con violencia y lo hace echar espumarajos, cuesta mucho para que lo suelte y lo deja muy agotado. Pedí a tus discípulos que echaran al demonio pero no pudieron”.

 

     2.- Necesitamos reconocer el desorden en el que estamos:

     Y nuestros males se agrandan porque esperamos los demás resuelvan nuestras dificultades. Nos hemos acostumbrado a culpar a los demás de nuestra situación, olvidando que la fe es un don divino de la salvación, que nos hace protagonistas de un mundo nuevo: “Dios no es el Dios de desorden, sino de paz” (1Cor. 14, 33). Y la fe es un don de Dios que no nos hace dependientes sino constructores de paz: “Gente incrédula y extraviada, ¿hasta cuándo estaré con ustedes y tendré que soportarlos?”. Jesús viene a hacernos gestores de la acción divina; de ahí que Pablo dice: “Todo lo que han aprendido, recibido y oído de mi, todo lo que me han visto hacer, háganlo. Y Dios de la paz estará con ustedes” (Fil. 4, 9). Y agrega en 1Tes. 5, 23: “Que el propio Dios de paz los santifique, llevándolos a la perfección, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús nuestro Señor”.

 

     3.- Urge consolidar una fe como escucha y visión:

            El individualismo y la agresión no son parte del proyecto de Dios, así nos lo dice el Concilio Vaticano II en Gaudiun et spes 39; por lo que urge provocar un ambiente de conversión, que inicia con el dolor del propio pecado, al reconocernos alejados de nuestra vocación humana, para enderezar la ruta y movernos con diligencia en el sentido correcto, al vivir la vida de hijos de Dios en lo cotidiano de la existencia y formemos personas, con mente y corazón, capaces de amar y  buscar la verdad de forma que en la familia se consolide una fe madura, por la capacidad de compartir responsabilidades, autoridad y dialogo, pues “la familia es vínculo privilegiado para la transmisión de aquellos valores religiosos y culturales que ayuden a la persona a adquirir su propia identidad” (Juan Pablo II, mensaje para la jornada mundial de la paz, 1994. No. 2) porque necesitamos potenciar el papel de la familia con una fe que lleve a la comunión y desde el seno familiar la fe se haga seguimiento tras Jesús, de forma que el conocimiento que de Él tengamos nos haga vivir un auténtico amor.

Ejercicio:

1.- leer Lucas 9, 37-43

2.- ¿Por qué el padre lleva a su hijo con los discípulos y luego con Jesús?

3.- Hoy, ¿Cuál es el proceder de muchos ante sus hijos?

4.- ¿Qué valores debemos consolidar hoy en las personas?

5.- ¿Qué urge hacer para que nuestro actuar sea con la fuerza de Jesús?

 

6.- “Que en cada hogar reine la Fe”

     1.- Hay un gran deterioro de las relaciones intrafamiliares:

     La inseguridad es puerta al ejercicio intimidatorio de la autoridad siguiendo el principio de que es más fácil gobernar en una sociedad con miedo. Las prácticas despóticas y autoritarias para combatir el crimen no se justifica en un Estado democrático, estas provocan miedo y desconfianza y debilitan el tejido social, cerrando así el círculo vicioso de la inseguridad.

     Sabemos que la seguridad de los ciudadanos es multidimensional y tiene que ser integral. Tiene que ver con el tejido social; cuando éste existe hay control social en sentido positivo, por lo que es importante crearlo y fortalecerlo: pero, hoy las relaciones familiares tienden a una personalidad violenta, a causa de una comunicación deficiente. Predominan actitudes defensivas y sus miembros no se apoyan entre sí. No se propicia la participación y las relaciones de los padres suelen ser conflictivas y violentas, y además que se caracterizan por actitudes hostiles, y en muchos casos la violencia intrafamiliar es escuela de resentimientos y odio en las relaciones humanas básicas.

     Hoy es común recurrir a distintos tipos de droga, para adormecer dolores, mantenerse despierto, tranquilizarse, inhibir la angustia, estimular el deseo sexual, que se gesta en la propia familia, pues toda la familia sufre las consecuencias de las adicciones que además de afectar la economía familiar, deteriora las relaciones intrafamiliares.

     2.- No buscar el poder sino el espíritu de servicio:

            El evangelio de Lucas 9, 44-50 nos dice el cambio se da cuando se asume la cruz, cuando no se busca el poder y la grandeza, sino que se está atento a los pequeños: “El que recibe a este niño en mi Nombre, se recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el más pequeño entre todos ustedes, ese es el más grande”. Camino que solo se entiende en el encuentro personal con Jesús, no por una decisión convencional, de tipo ético o de filantropía, resultado de un razonamiento filosófico. Es en la amistad con Jesús que se vive la conversión, porque se acoge libremente el don de la fe, y se le da un horizonte nuevo a la vida ya que la fe libra del aislamiento del yo, al que nos ha sometido el mundo del secularismo, y nos lleva a la comunión, donde el centro de la vida es Dios; por eso, para que en cada hogar la fe haga de los miembros de la familia discípulos de Jesús, urge educarnos en la comunión fraterna, pilar fundamental de la Iglesia y de la sociedad.

     Ya Aparecida nos decía que no es posible ser cristiano sin Iglesia, ni vivir la fe de manera individual. La familia es la primera comunidad donde se desarrolla la vocación cristiana, que incluye el llamado a construir comunidades fraternas y justas. Pues si hoy se está perdiendo la identidad de comunidad, por la crisis de moralidad que atravesamos, ante ofertas de vida que aniquilan la institución familiar: necesitamos acompañar a las familias en su tarea educativa que oriente la formación de los hijos en el respeto a la dignidad de cada persona y en la auténtica libertad que nos hace portadores del bien.

     3.- Necesitamos recuperar el sentido de justicia:

     Hoy necesitamos instancias de servicio y promoción a la familia, como centros de escucha y acogida. De consultoría, equipos de apoyo que acompañen a las familias afectadas por inesperadas y graves adversidades, para que no se dejen llevar por la desesperación y la tentación de la venganza, sino que sean capaces de orientar sus comportamientos hacia el perdón y la reconciliación. Y cuidar que las leyes estén orientadas a promover el bienestar y dignidad de la familia e incidir en los patrones de conducta de las relaciones familiares, para que estas no aniquilen la fe porque se pierde la rezón de ser y no se pierda el sentido de la vida.

Ejercicio:

1.- leer Lucas 9, 44-50

2.- Hoy, ¿Cómo están las relaciones en muchas familias?

3.- ¿Por qué hemos olvidado que la grandeza está en la pequeñez?

4.- ¿En qué consideras nos debemos educar cada familia, para que reine la paz?

5.- Entonces: ¿Por qué es importante la familia y qué violencia produce la aceptación de “uniones

      Conyugales?”.

7.- “La Fe no es un refugio”

     1.- Favorecemos escenarios que amargan la vida humana:

     La violencia contra las mujeres representa un desafío social y cultural, porque esta conducta es aprendida y tolerada socialmente, y se relaciona con la comprensión que los hombres y mujeres tenemos de la masculinidad y feminidad, pues la violencia nace del ejercicio de poder en la familia y en la sociedad. Y una persona que es agredida constantemente, experimenta intensos sentimientos de venganza y miedo, que la inhiben para huir o pedir ayuda, pues en muchas ocasiones son las condiciones sociales, económicas o de la cultura hedonista  las que impiden a una mujer romper el vínculo con el agresor.

     A menudo la verdad queda hoy reducida a la autenticidad subjetiva del individuo, válida solo para la vida de cada uno. Una verdad común nos da miedo, porque la identificamos con la imposición intransigente del totalitarismo; sin embargo, si es la verdad del amor, si es la verdad que se revela en el encuentro personal con del otro y con los otros, entonces se libera su clausura en el ámbito privado para tomar parte del bien común. La verdad de un amor no se impone con la violencia, no aplasta a la persona, porque naciendo del amor puede llegar al corazón, al centro personal de cada persona, pues la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro, pues el creyente no es arrogante, al contrario, la verdad lo hace humilde, sabiendo que, más que poseerla él, es ella la que lo abraza y lo posee.

     2.- La fe no se impone, brota del anuncio del Reino:

       Toda imposición crea un clima socio-cultural que relativiza la función de las normas para regular la convivencia social, porque se termina reconociendo como única ley la del poder, del consumo, de las armas, del dinero, etc., y esto hace a la persona tan insensible que “a su ley” le llama justicia, pero es poder para aplastar no para servir; además que la luz de la fe, unida a la verdad del amor, no es ajena al mundo material porque el amor se vive en cuerpo y alma y la luz de la fe es una luz encarnada, que procede de la vida luminosa de Jesús. Así nos lo hace notar Lucas 9, 51-62, cuando Santiago y Juan quieren que baje fuego del cielo y consuma a los samaritanos, porque no quieren recibir a Jesús. Pero no es este el proceder de Jesús, quien nos enseña que por ningún motivo se debe recurrir a la violencia o imposición. El seguimiento a Jesús exige una nueva forma de relaciones humanas, que transforma situaciones injustas, ya que no nos hace intolerantes sino que la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el dialogo con todos, donde a pesar de las agresiones se anuncia el Reino de Dios, porque la fe es fruto de la verdad, por eso: la Iglesia es fiel a su esencia cuando promueve la verdad y le da el sentido profundo a la vida, de la cual es sacramento.

 

     3.- Hoy nos urge salir de la indiferencia religiosa:

     Necesitamos reconocer que la fe que vivimos muchos es signo del debilitamiento de la vida cristiana, en el conjunto de la vida social y debemos asumir nuestra responsabilidad de Iglesia, promoviendo la fe no como refugio y espacio de poder, para que al poner en común los dones la vida de Jesús y del Espíritu Santo (1Cor. 12, 4-12) vivamos nuestro propio ministerio que exige: cuidar, buscar y apacentar, cuando las ovejas se han perdido (Jn. 10, 11-16).

     Por  eso: quienes participamos de la Eucaristía necesitamos aprender de ella a ser promotores de la luz de Jesús, para producir comunión y solidaridad en todas las circunstancias de la vida, comunicar el evangelio y recibir el don de la fe, pues hoy estamos interpelados a vivir la Eucaristía como una gran escuela de la paz, de otra manera la justicia será vana o quedará en  rito que no edifica el Reino de Dios.

Ejercicio:

1.- Leer Lucas 9, 51-62.

2.- ¿Por qué no se lleva la violencia con el ser discípulo de Jesús?

3.- ¿Qué violencia ha provocado el relativismo y el secularismo entre nosotros?

4.- ¿Qué papel tiene hoy la fe en Cristo y la vida de la Iglesia en nuestra sociedad?

5.- ¿Qué males acarrea la indiferencia religiosa y el individualismo cristiano?

8.- “La fe se vive en comunidad”

     1.- Estamos acabando con la vida comunitaria, por la violencia:

     La vida comunitaria es la primera víctima cuando la fe se pierde, pues lleva a la inseguridad, miedo, mentira, depresión y esto lleva  a las personas a buscar refugio en sus propias casas. Aislándose, cayendo en el individualismo y la desconfianza, el enojo, resentimiento y deseo deben ofrecer venganza; círculo vicioso que acaba con la vida en comunión, y las instituciones sociales, las Iglesias y los grupos intermedios  deben ofrecer medios para asegurar la cohesión social.

     La soledad está íntimamente ligada a la vulnerabilidad de la población, porque debilita el tejido social porque la fe brinda seguridad a los miembros de la comunidad; además el comportamiento individualista propicia la crisis de valores, predominio del poder y orilla a la búsqueda de placer como refugio que engendra la pérdida del respeto a los símbolos de autoridad, la desvalorización de las instituciones educativas, religiosas, políticas, judiciales y los fanatismos; además de las actitudes discriminatorias y machistas, pues son factores que contribuyen a la adquisición de actitudes y comportamientos relativistas.

     2.- Llamados a defender la vida comunitaria, reflejo de la Santísima Trinidad:

     Jesús, en el evangelio de Lucas 10, 17-24 nos lleva a comprender que la fe es tarea de todos, porque nuestra identidad es ser comunidad a imagen de la Trinidad, ministerio que el Señor suscita en los que ha elegido y se dejan conducir por su Espíritu: “Yo te bendigo Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has mostrado a los pequeños. Si, Padre, así te pareció Bien” (Lc. 10, 21).

     San Pablo nos dice que en Jesús Dios quiso reconciliar todo (Col. 1, 20). Perdón que el Señor nos ofrece, don gratuito desde la cruz; por eso acoger éste perdón implica la unidad de la humanidad, realidad y conciencia de la que brota la misión, porque en Jesús hemos sido enviados a dar frutos

buenos. No podemos olvidar la finalidad de la misión: “Ustedes son mis amigos si cumplen lo que les mando, Ya no les diré servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Les llamo: amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre” (Jn. 15, 14).

     Así que el futuro de nuestra acción debe ser todo lo que sembramos en el nombre de Cristo: el amor, la reconciliación, la conciencia crítica, el gesto capaz de tocar el corazón, las palabras que abren el alma y la alegría del servicio, porque no estamos llamados a buscar la salvación de forma individual, ésta se da en comunidad (L.G. 9), pues al compartir con los demás el amor de Dios despertamos las fuerzas constructoras de paz, multiplicando la vida de comunidad y por tanto uniendo fuerzas, ya que la alegría del discípulo es antídoto a un  mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el odio.

     3.- A qué nos lleva el fortalecer la comunidad:

     No olvidemos que la misión apostólica que el Señor nos confió comienza con el anuncio de la paz: “Cuando entren en una casa digan como saludo: Paz en esta casa” (Lc. 10, 5). Y esto nos debe llevar a crear una red de grupos y comunidades, capaces de articularse y sus miembros vivir como discípulos misioneros de Cristo, al dinamizar la vida comunitaria y los grupos sean espacio y signo de reconciliación, para que al multiplicar las pequeñas comunidades y grupos éstos contribuyan a la recuperación de espacios comunitarios, que fortalezcan la identidad social e implementen proyectos que afiancen el tejido social.

Ejercicio:

1.- leer Lucas 10, 17-24.

2.- ¿Por qué Jesús goza con la acción de los humildes y pequeños?

3.- Y entonces; ¿por qué la sociedad los excluye?

4.- Si el cambio viene de los últimos: ¿Hoy, qué debemos hacer como Iglesia, para que en el

      mundo reine la paz?

5.- ¿Qué debemos promover para que florezca la vida nueva en el mundo?

9.- “La Fe es el rostro del amor y la verdad”

     1.- El secularismo lleva a perder el sentido de la vida:

     A través de los medios de comunicación social se difunden modelos ideales de éxito personal y social asociados con la capacidad de consumo y de acceso a los bienes como único camino de felicidad. Y la dificultad para tener produce frustración y abre las puertas a la tentación del tener, con el menor esfuerzo. Situación que va desgastando el sentido religioso de las personas, porque aparta de la realidad última que es Dios, y ante el poco ardor evangelizador, de muchos miembros de la Iglesia, se olvida la dimensión social de la fe y se cae ritualismos en el que poco importa el proceso formativo de la fe.

     Y como todavía existe un fuerte clericalismo celoso de compartir responsabilidades con los laicos, esto impide el ejercicio de la vocación que tienen por el propio derecho del bautismo, y que por no darles el lugar de compañeros, en la común misión, se han cometido abusos de autoridad. Dice Lumen Fidei en el número 55: “La fe nos hace respetar más la naturaleza y reconocer en ella la gramática escrita por Dios; nos invita a buscar modelos de desarrollo que no se basen en la utilidad y el provecho, sino que consideren la creación como un don del que todos somos deudores; además de identificar formas de gobierno justo y estar el servicio del bien común” lección que nos lleva a compartir responsabilidades y a promover la vida y dignidad de todos, para que nadie sea tratado como objeto; así que no debemos reducir la vida de la Iglesia a lo cultual, olvidando la evangelización integral y la integralidad de la evangelización, para que la dimensión social de la fe nos lleve a asumir los retos del proceder como prójimos, ante tantas personas en situaciones de vulnerabilidad (Lucas 10, 25-37) y demos razón del hermano, pues la fe es encuentro con Jesús quien nos lleva a ver con la mirada de amor y superar los sufrimientos del mundo, para responder siempre al llamado de Dios viviendo como Iglesia ministerial.

     2.- Es tiempo de hablar con los hechos:

     Así que, hoy se requiere desenmascarar al mal y eso exige denunciar con valentía las situaciones de pecado. Y el reto de la Iglesia es ir a los pobres (Lc. 6, 20) para vencer el mal con el bien (Rom. 12, 21), al anunciar el evangelio de la paz, sin morral ni alforja (Lc. 10, 4), pues con la fuerza del amor debemos ser sal y luz del mundo (Mt. 10, 4) ya que con obras debemos concretar y expresar nuestra fe. Este es el secreto del apostolado de Jesús. No se trata de permanecer en el templo, nuestro amor a Dios debe ser una fuerza capaz de cambiar el corazón de las personas, para crear estructuras nuevas y en la sociedad se favorezca la vida digna para todos, porque la evangelización debe ser un proceso que haga a los miembros de la Iglesia corazón del mundo y éstos ofrezcan proyectos alternativos que remedien las necesidades básicas de las personas, y se construya un futuro donde los bienes sean distribuidos de acuerdo a la voluntad de Dios.

     3.- Nos comprometemos a vivir la solidaridad:

     Por eso: nos comprometemos a promover un estilo de vida austero y sencillo, para hacer que la fe sea luz y rostro del amor y la verdad, y no olvidarnos de los sufrimientos dando razón con nuestra propia vida y ser alternativa cívica, que guía nuestros pasos en  medio de la oscuridad pues nos disponemos a ofrecer gestos de amor que consoliden los esfuerzos y condiciones de vida digna, creando nuevas formas de comercio y favoreciendo diversos espacios donde los bienes tengan profundo sentido de comunión, se propicien mejores condiciones de vida, bienes y servicios que dignifiquen a todos, para que en la sociedad reine el amor y la fraternidad.

Ejercicio:

1.- leer Lucas 10, 25-37.

2.- ¿De quién hay que hacerse prójimo en la actualidad?

3.- ¿A quienes consideran nos urge ir  para transformar su situación?

4.- Como Iglesia: ¿Qué debemos hacer para que el trabajo por la paz sea eficaz?

5.- ¿Qué recursos, propones, debemos emplear para que este trabajo por la paz sea eficaz?

10.- “La fe brota del encuentro con Jesús”

     1.- Cómo sintetizar nuestros males:

     Tres son los factores en los que urge intervenir; por ser los factores en los que la fe ha encontrado un terreno propicio para caer en una práctica gris: La fe de “oídas” que no es fruto de un encuentro personal con Jesús, abonada por la crisis de legalidad que hay en la sociedad. La poca capacidad de hacer oración, pues las enfermedades, la violencia y corrupción generalizada  que se vive en todos los ámbitos nos está llevando a muchos fanatismos. Y el individualismo que está debilitado el tejido social, produciendo apatía y favoreciendo el secularismo en la sociedad. Esto nos ha llevado a perder la identidad comunitaria y vivir el relativismo, en el que cada quien tiene “su verdad”, situación que agranda la crisis de moralidad, para que la persona viva sin Dios y se idolatre, debilitando con esto la cultura y las instituciones de la sociedad, pues siendo un pueblo profundamente religioso y cristiano, se han debilitado en la vida ordinaria las grandes exigencias de ética y la moral cristiana.

     2.- Urge tener una conciencia crítica y asumir tareas comunitarias.

     Hoy estamos ante una problemática compleja que exige responsabilidad y capacidad de respuesta a los desafíos actuales, de todos los mexicanos, porque necesitamos optar por un futuro lleno de amor, y el evangelio de Lucas 11, 1-13 nos ilumina puntualmente en esto, porque nos reta a entrar en dialogo con Dios y tener una conciencia de familia que busca no su interés personal sino el del Reino de Dios, donde amar es querer el bien del otro y trabajar no por un solo individuo, sino que se plantea el con-vivir de las personas, cuando tenemos una experiencia personal de encuentro con Cristo y experimentamos el amor y la ternura de Dios como “Abbá”, oración de intimidad que nos hace reconocer a todos como hermanos y desear lo mismo que Dios quiere: “Cuando recen, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino. Danos el pan de cada día. Perdónanos nuestros pecados, pues nosotros perdonados a todo el que nos debe. Y no nos dejes caer en la prueba” (Lc. 11, 2-4).

     Así que optar por el futuro es fruto de la oración que humaniza y nos lleva a reconocer el bien común que es exigencia de la justicia y de la caridad; al grado que trabajar por el bien común, pide cuidar y utilizar las instituciones que estructuran jurídica, civil, política, cultural y religiosamente la vida de la sociedad; por eso: hoy se necesita vivir como buenos samaritanos para “ir al encuentro de los necesitados, de los pobres y de los que sufren, para crear estructuras justas, que son una condición sin la cual no es posible el orden justo en la sociedad” (DA 537).

     La fe tiene su fundamento en la apertura de las conciencias a la verdad, porque nos lleva a guardar en la memoria, como María que conserva en su corazón todo lo que escuchaba y veía, de modo que la Palabra de Dios dio fruto en su vida, para no olvidar el  proyecto que Dios tiene sobre cada persona; verdad que hay que defender, promover con convicción y testimoniarla con la vida, pues la fe nos lleva a la verdad, nos hace promover la caridad y ésta es luz que da sentido y calor, para que inspirados en la Palabra de Dios multipliquemos grupos de comunidad, donde se vaya tejiendo la sociedad querida por Dios inspirada en: Iglesia sacramento, Pueblo de Dios, misionera y al servicio de los pobres.

     3.-La fe nos lleva a formar el cuerpo de Cristo:

     Optar por un futuro lleno de fe nos exige tener por centro de nuestra vida a Jesús, de otra manera no seremos bienaventurados, como le dijo Isabel a María (Lc. 1, 45), y ésta fe que es justicia va inseparable de la caridad organizada, favorece los legítimos derechos de las personas y de los pueblos porque abona a la unidad y a la vida comunitaria, respeta las leyes y promover el proceder ético y moral.

     La fe nos pide ser promotores del desarrollo humano integral; por lo que el Papa Paulo VI señalaba el desarrollo humano de los pueblos como el nuevo nombre de la solidaridad (Populorum progressio No. 76). Juan Pablo en Sollicitudo rei socialolis No. 39 indica la solidaridad como el nuevo nombre de la paz. Benedicto XVI al hablar del desarrollo integral nos habla de la fraternidad, como el horizonte necesario para asegurar la vida comunitaria (Caritas in veritate cap. 3) y el Papa Francisco en Lumen Fidei No. 27 nos dice: Sin verdad, el amor no puede ofrecer un vínculo sólido, no consigue llevar al  “yo” más allá de su aislamiento, ni liberarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto. Si el amor necesita la verdad, también la verdad tiene necesidad del amor. Amor y verdad no se pueden separar. Sin amor, la verdad se vuelve fría, impersonal, opresiva para la vida concreta de la persona. La verdad que buscamos, la que da sentido a nuestros pasos, nos ilumina cuando el amor nos toca”; ante eso: nos comprometemos a desarrollar iniciativas que atiendan la grave situación de desempleo y subempleo; capacitar a los más pobres para empleos de mayor incidencia económica y nuevas formas de comercialización e impulsar la asistencia social, en los casos de emergencia, pero para llevarlos a lo promoción y transformación que se concrete en economía solidaria, defensa de la vida, cuidado de la ecología, organización comunitaria y la conciencia democrática, para que como católicos nos sintamos comprometidos y seamos trabajadores incansables de la unidad, y como ciudadanos busquemos erradicar la indiferencia, el individualismo y secularismo, al buscar siempre el encuentro con Jesús, para amarlo con el corazón al estilo de María y así el centro de nuestra vida será la Eucaristía, la oración y la Palabra de Dios, para que desde los pequeños grupos de comunidad testifiquemos una nueva vida, seamos misioneros de Jesús y ofrezcamos espacios de reconciliación que favorezcan la pastoral social, y en todos los niveles asumamos las cuatro áreas de la pastoral (vida comunitaria, evangelización o testimonio, celebración y servicio), y no falte la cercanía fraterna ni la atención personal a quienes más sufren por causa de la desigualdad social, Por lo que nuestras prioridades diocesanas son: Catequesis infantil, de adolescentes y jóvenes, matrimonios, sacramentos, catequesis de adultos y pastoral social.

Ejercicio:

1.- Leer Lucas 11, 2-4.

2.- ¿Qué hacer para recuperar el sentido de comunidad?

3.- Según lo reflexionado en este novenario: ¿En qué debemos santificar al Señor?

4.- ¿Qué acciones propones para que se vaya agrandando la presencia del Reino de Dios?

5.- ¿qué debemos distribuir y qué perdonar para construir una sociedad reconciliada, que tiene

       por Padre a Dios?

¡Madre, ayuda nuestra fe!

   Abre nuestro oído a la Palabra, para que reconozcamos la voz de Dios y su llamada. Aviva en nosotros el deseo de seguir sus pasos, saliendo de nuestra tierra y confiando en su promesa.

   Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor, para que podamos tocarlo en la fe.

   Ayúdanos a fiarnos plenamente de él, a creer en su amor, sobre todo en los momentos de tribulación y de cruz, cuando nuestra fe es llamada a crecer y a madurar.

   Siembra en nuestra fe la alegría del Resucitado.

   Recuérdanos que quien cree no está nunca solo.

   Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para que él sea luz en nuestro camino.

   Y que esta luz de la fe crezca continuamente en nosotros, hasta que llegue el día sin ocaso, que es el mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor.

 

(Oración del papa Francisco)

29 de junio de 2013.

 

FESTIVALES DENTRO DEL NOVENARIO

DÍA

HORA

GRUPO QUE OFRECERÁ SU ACTUACIÓN

18 de noviembre

8.30

p.m.

 

Película en la explanada del templo

19 de noviembre

9.00

p.m.

 

Grupo Instrumental de la Universidad de Colima

20 de noviembre

9.00

p.m.

 

Grupo Bohemia del Instituto Tecnológico de Colima

21 de noviembre

9.00

p.m.

 

Grupo Latino del Instituto Tecnológico de Colima

22 de noviembre

9.00

p.m.

 

Ballet y Mariachi del Instituto Tecnológico de Colima

23 DE noviembre

9.00

p.m.

Rondalla de la Universidad de Colima

24 de noviembre

10.00

p.m.

Rondalla del Instituto Tecnológico de Colima

25 de noviembre

9.00

p.m.

Grupo de Danza

26 de noviembre

9.00

p.m.

Grupo sorpresa

27 de noviembre

9.00

p.m.

Grupo de Teatro

 

No hay Comentarios

EL MENSAJERO No. 406

Año 8 ᶱ No.406 ᶱ 17 de Noviembre de 2013 ᶱ Colima, Colima ᶱ Calle 27 de Septiembre # 561 ᶱ Tel. 312 3125520

portadaContenido:

Mensaje de Mons. Marcelino a nuestra Diócesis

¿Te identificas con Jesús o con… – P. Javier A. Espinosa C.

Valoremos a nuestra pareja – Sergio Solís V.

Las Fiestas del Inmaculado… - Victor M. Sánchez R.

Los Sínodos - Carlos Orozco Galeana

Vida Parroquial

No hay Comentarios