Premiando lo bueno


gramm.jpgEn mi época de estudiante en el Seminario de Colima, recuerdo haber ido por algunos meses al centro de rehabilitación para menores, donde los fines de semana nos internábamos ahí, con nuestros materiales de pastoral y una guitarra, a dar temas y orientación a los muchachos que por drogas, robo u otro delito se encontraban en ese lugar. Siempre había una sección en la que cantábamos cantos juveniles religiosos y alguno que otro no tanto; a los muchachos les gustaba mucho que interpretara un tema del conocido grupo de rock Maná llamado «La puerta azul», canción que habla de las drogas y que invita principalmente a no caer en ellas. Pero en realidad me desconcertó tanto que la pidieran con mucha insistencia, cada semana terminaba cantándola hasta 5 o 6 veces. Con mi compañero de pastoral en cierta ocasión comentamos el fenómeno y nos preguntábamos si realmente captaban el mensaje de la canción o les gustaba más bien porque hablaba de las drogas y por la experiencia que muchos de esos chicos tenían con ellas.

Los famosos premios Grammy’s fueron creados por una asociación norteamericana llamada «Recording Academy» con la intención de reconocer a los artistas más exitosos y destacados en la industria de la música. Para hacernos una idea, estos premios serían lo equivalente a los «Oscar» en el ámbito del cine. Sin embargo, así como en los premios Oscar se dice que no siempre hay justicia, también en los Grammy’s no siempre se premia lo que debería ser premiado. Este año por ejemplo (Grammy’s 2010), el «Álbum Norteño» se lo ganó el famoso grupo mexicano Los Tigres del Norte, respetable decisión pero quizás no muy acertada por lo que actualmente vivimos en nuestro México. Y en efecto, ese premio desató las críticas en distintos ambientes de nuestro mundo social.

Sabemos bien que el género principal de el premiado grupo «Los Tigres del Norte» es el «Corrido», forma musical y literaria, popular de nuestro folclor mexicano que consiste en contar la historia de una persona o acontecimiento con su respectiva moraleja. Pero dicha agrupación adoptó ese genero no sólo para contar historias de nuestra realidad social sino también del fenómeno del narcotráfico derivando así en el llamado «Narcocorrido». Canciones como «Camelia la Tejana», «La banda del carro rojo», «La camioneta gris», «La Reina del Sur» y otras, son las que han llevado al estrellato a esta agrupación. Muchas de estas canciones han sido censuradas en distintos medios pero aún así han tenido mucho eco en nuestra sociedad. En una rueda de prensa que realizaron por una gira a España, dicha agrupación declaró, ante las críticas y amenazas de censura de sus materiales, lo siguiente: «Nosotros cantamos historias reales, historias que el pueblo vive. El narcotráfico es una de ellas, pero no la única. También tenemos temas que hablan de cuestiones políticas, de amor, de religión». Entre sus ultimas producciones se encuentra un par de canciones muy sugestivas, una de ellas, llamada «Jefe de Jefes» que la han querido justificar como una actualización de la canción ranchera de «El Rey», aunque sabemos que se la han atribuido a grandes jefes del Narco; la otra llamada «La Granja» en la cual se habla de la situación del narco en México y se critica fuertemente a ciertos sectores políticos, personajes y partidos.

No pretendo apoyar en cierta forma las iniciativas de ley contra estas producciones (hay cosas más importantes que legislar), ni tampoco estoy a favor de los que, en aras de la libertad de expresión (tema que debe ser muy bien revisado) aprueban este tipo de canciones populares. Quisiera más bien invitar a la reflexión, porque no podemos tapar el sol con el dedo, y así como a muchos de los adolescentes de aquel centro de rehabilitación les gustaba la canción de «La Puerta azul» no por el mensaje sino por el personaje (las drogas), así también a muchos seguidores de estos corridos no les interesa la moraleja sino que se han identificado con los personajes y los han visto como héroes. Ese es el verdadero peligro de reconocer, premiar y promover estas canciones que los niños y jóvenes ya cantan y se identifican con ellas. Las agrupaciones que se han dedicado a cantar este genero son contratadas en muchas ocasiones para cantar en fiestas de narcos, el pasado diciembre fueron detenidos en una de estas fiestas: Ramón Ayala, Los Cadetes de Linares y el grupoTorrente Musical; artistas que sabemos tocan este genero de canciones y que hasta ahora yo no he visto que sirvan para la conversión de los Narcos.

P. Gerardo López Herrera

, , , , , , ,

  1. No hay Comentarios
(No será publicado)