La píldora


pildora.jpgNo sólo en nuestro país, sino en el resto del mundo desarrollado, se ha desatado una polémica que llama la atención porque tienen que ver con la salud humana: el uso de la píldora del día después, que es esencialmente abortiva según estudios científicos y que es usada ampliamente por adolescentes que no están enterados de las consecuencias que conlleva su uso. Ellos, simplemente, la toman y están felices de que ello evite, al menos en el papel, el embarazo no deseado. Pero, ¿qué hay con lo de su efectividad? ¿Tiene su uso implicaciones morales o riesgos para la vida?

Los laboratorios, que están en su negocio de vender, saben que tienen un mercado inmenso en sus manos, como todo negocio que tenga que ver con el sexo. Aquellos difunden que la píldora del día después impide la concepción de un nuevo ser y no advierten de los efectos secundarios que produce su ingesta.

Estudios científicos, decía, han comprobado que este medicamento es abortivo y que en consecuencia atenta contra la vida. El asunto es sencillo: si la píldora se toma a partir de las 12 horas de efectuado el acto sexual hace que no se de la fecundación, pero si se toma a partir de las 24 horas el óvulo ya está fecundado y por lo tanto ya hay un cigoto en el útero: en este caso, la píldora impide la fijación del óvulo en la pared del útero materno. «Si la píldora se consume pasadas las 72 horas del acto sexual, se crean unas condiciones inhóspitas para que no se implante en el endometrio y acabe siendo expulsado en la menstruación».

Esto quiere decir, a buenos entendedores, que la píldora del día después es un método abortivo que está siendo usado en forma irresponsable por las mujeres y principalmente por jóvenes. No tengo estadística a la mano sobre este tema, pero sí me atrevo a decir que viviendo actualmente en una época de liberalidad, en donde la moral se ha hecho a un lado y no cuentan mucho las normas, y todo el mundo piensa que puede hacer lo que sea con libertad, las cosas de salud se han descompuesto.

Y se han descompuesto, en gran parte, por el impulso que dan a estos temas autoridades irresponsables, acostumbradas a recoger votos por condescender con demandas de grupos insatisfechos por todo, que atentan contra la vida y quieren vivir en la promiscuidad, como aquellos que proponen el matrimonio homosexual y la adopción de menores.

El uso de medicamentos abortivos tiene que ver principalmente con la calidad de la educación y de la formación moral que los jóvenes reciben en la familia y en menor medida en la escuela. Los padres deben permanecer alertas sobre las actitudes y conductas de sus hijos, para auxiliarlos con sus valiosos consejos e inhibir, en su caso, los comportamientos inconvenientes. Uno debe favorecerlos y cooperar con inteligencia para que reconozcan su naturaleza sexual respecto a estos temas, que para muchos son tabú. Una recomendación a tiempo, evita desgracias.

Porque en la edad joven, muchas personas meten la pata y arruinan su vida por tomar decisiones incorrectas, fruto de la inmadurez y por no recibir amor ni atención en su familia, por no escuchar consejos o sugerencias, por apartarse del sendero de Dios y por vivir en una órbita material.

El uso de la píldora entre las mujeres es un asunto de gran trascendencia y cuidado, pues tiene implicaciones serias. Es menester que la sociedad y particularmente las personas interesadas, se informen sobre las consecuencias de su uso irresponsable y sobre todo de la noción de que detrás de su ingesta a destiempo, se comete un crimen contra una persona indefensa.

Carlos Orozco Galeana

, , , , ,

  1. No hay Comentarios
(No será publicado)