Educación laica


nino0010.jpgOtro asunto que están «tratando» nuestros flamantes legisladores -diputados y senadores- es el relacionado con EL ESTADO LAICO. Este asunto les ha estado preocupando a todas las generaciones de políticos desde tiempos inmemoriales. Estos señores se están ocupando de estos asuntos desde el punto de vista político, ya que si aprueban este tipo de iniciativas y otras como las de despenalizar el aborto, el matrimonio entre homosexuales, etc., lo único que buscan es hacerse llegar votos para sus partidos, y estos votos se traducen en dinero del pueblo para las arcas de los mismos partidos políticos.

Los legisladores se deberían de ocupar de asuntos más importantes como las reformas educativa, energética, económica, etc. Leyes que benefician al país, a todos, y no a pequeños grupos. Creo que todos estamos de acuerdo en que en las escuelas no se debe educar en cierta religión, cualesquiera que ésta sea, pero sí en valores auténticos, con lo cual están de acuerdo las religiones bien fundamentadas. Últimamente los niños carecen mucho de este tipo de educación. Sólo por mencionar un ejemplo, el respeto brilla por su ausencia. Aunque se escuche raro, los niños y jóvenes no respetan ni a su madre. Entre los adultos hemos platicado que si les comentas tanto a los niños como a los jóvenes de algunas reglas de urbanidad, ellos no saben ni siquiera de lo que les estás hablando.

Creo que ya basta de que les sigamos el juego y dejemos que nuestros representantes hagan lo que les plazca. Tenemos que hacerles saber en lo que no estamos de acuerdo.

Y a quien corresponda: que en lugar de sólo informar a los niños de los derechos que tienen, les informen de sus obligaciones para que no anden inventando que van a demandar a sus papas o a sus maestros por cualquier cosa injustificable.

Y retomando la educación de los valores, algunos educadores externos (maestros) se justifican, diciendo que sus alumnos deben aprender esos valores en el seno de la familia, porque ellos tienen que dedicarse, única y exclusivamente, a enseñar basados en la educación laica. No se dan cuenta que este enfoque se contrapone a la educación que reciben niños y jóvenes de los papas. Y lo grave es que la responsabilidad de esta falla educativa no es únicamente de la escuela, sino también de los amigos y, más que nada, de la televisión; que es otra tarea de los legisladores, puesto que ésta no tiene control. Las telenovelas y los programas, tanto matutinos como vespertinos, enseñan la homosexualidad y la infidelidad como la cosa más normal del mundo. Si no reflexionamos al respecto nos va a suceder lo que le pasó al vecino país donde la característica y base de la gran mayoría de sus problemas sociales son producto de la desintegración familiar. Aún estamos a tiempo sobre todo aquí en Colima, actuemos…

Sergio Solís V.

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