Gente globalizada


Ahora todo es causa y efecto de la globalización, entendiendo que es la interpretación de los eventos que actualmente tienen lugar en los campos del desarrollo, la economía mundial, los escenarios sociales y las influencias culturales y políticas.
Pero al parecer no somos lo suficientemente analíticos ni tenemos el poder de discernir para escoger lo mejor para nosotros ya que tenemos los primeros lugares en el estado de Colima en lo referente a divorcios, mr. gay, etc.
Gracias a esas influencias culturales ya los jóvenes «no quieren casarse», no quieren adquirir compromisos ni responsabilidades. Pues claro que no quieren: ya lo tienen todo y en bandeja de plata, ya hasta en el diccionario se describe el compromiso como; 1) Obligación contraída por medio de un acuerdo, una promesa o un contrato. 2) Documento en que esta obligación se firma. 3) Dificultad, apuro, situación incomoda o embarazosa. 4) Acto en el que los novios se prometen en matrimonio.
Al parecer, algunos jóvenes y otros no tan jóvenes leyeron la definición y se asustaron porque se quedaron con la impresión de que todo era dificultad, apuro… y esa debe de ser la razón por la que no quieren tener ningún compromiso, y mucho menos casarse.
Comentando con una persona que sabe algo de antropología, nos decía que estas generaciones -tanto de adultos como de viejos- tenemos la tendencia a retrasar tanto nuestra realidad personal actual, que ni los jóvenes quieren madurar para ser adultos «responsables», ni los adultos quieren aceptar que ya son viejos.
Y todo esto no es otra cosa que una consecuencia de la famosa globalización. Los medios de comunicación se encargan de informarnos las tendencias del comportamiento humano de otros Continentes que tienen otra historia, otra educación y otros valores, que no siempre van de acuerdo con nuestra idiosincrasia.
Ahora todo es Light. En Internet circulan frases como: «no hay remedio para nacer o morir, lo único que nos queda es disfrutar el intervalo». O bien: «la vida no será la fiesta que todos deseamos, pero mientras estemos aquí, debemos bailar y disfrutar».
Estoy de acuerdo que tenemos que  bailar y disfrutar, pero con responsabilidad y sobre todo, cumplir con nuestros compromisos que vamos adquiriendo de acuerdo a nuestra edad, pero la edad verdadera, no a la que quisiéramos tener para evadir todo lo que implica un  compromiso.
Sergio Solís V.

globoAhora todo es causa y efecto de la globalización, entendiendo que es la interpretación de los eventos que actualmente tienen lugar en los campos del desarrollo, la economía mundial, los escenarios sociales y las influencias culturales y políticas.

Pero al parecer no somos lo suficientemente analíticos ni tenemos el poder de discernir para escoger lo mejor para nosotros ya que tenemos los primeros lugares en el estado de Colima en lo referente a divorcios, mr. gay, etc.

Gracias a esas influencias culturales ya los jóvenes «no quieren casarse», no quieren adquirir compromisos ni responsabilidades. Pues claro que no quieren: ya lo tienen todo y en bandeja de plata, ya hasta en el diccionario se describe el compromiso como; 1) Obligación contraída por medio de un acuerdo, una promesa o un contrato. 2) Documento en que esta obligación se firma. 3) Dificultad, apuro, situación incomoda o embarazosa. 4) Acto en el que los novios se prometen en matrimonio.

Al parecer, algunos jóvenes y otros no tan jóvenes leyeron la definición y se asustaron porque se quedaron con la impresión de que todo era dificultad, apuro… y esa debe de ser la razón por la que no quieren tener ningún compromiso, y mucho menos casarse.

Comentando con una persona que sabe algo de antropología, nos decía que estas generaciones -tanto de adultos como de viejos- tenemos la tendencia a retrasar tanto nuestra realidad personal actual, que ni los jóvenes quieren madurar para ser adultos «responsables», ni los adultos quieren aceptar que ya son viejos.

Y todo esto no es otra cosa que una consecuencia de la famosa globalización. Los medios de comunicación se encargan de informarnos las tendencias del comportamiento humano de otros Continentes que tienen otra historia, otra educación y otros valores, que no siempre van de acuerdo con nuestra idiosincrasia.

Ahora todo es Light. En Internet circulan frases como: «no hay remedio para nacer o morir, lo único que nos queda es disfrutar el intervalo». O bien: «la vida no será la fiesta que todos deseamos, pero mientras estemos aquí, debemos bailar y disfrutar».

Estoy de acuerdo que tenemos que  bailar y disfrutar, pero con responsabilidad y sobre todo, cumplir con nuestros compromisos que vamos adquiriendo de acuerdo a nuestra edad, pero la edad verdadera, no a la que quisiéramos tener para evadir todo lo que implica un  compromiso.

Sergio Solís V.

, , , , ,

  1. No hay Comentarios
(No será publicado)