Historia de nuestra Parroquia

PRESENTACIÓN

Muchas historias – anónimas, la mayoría- han acontecido a la sombra de los árboles. Debajo de una parota, de una primavera o de pino oloroso, se han firmado convenios políticos, se han hecho promesas de matrimonio, se ha dormido una siesta y se ha compartido la comida. “Al que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija”. La sombra del árbol es caricia y abrazo maternal.

Debajo de un huizilacate nació nuestra Parroquia del Inmaculado Corazón de María, en la entonces incipiente Colonia Guadalajarita. “Donde está la glorieta del Jardín –escribe la Sra. Leonor Camarena de Sánchez- había un árbol robusto, de grandes raíces. Frente a él, por la Avenida, estaba una primavera muy desarrollada; en su tiempo era pura flor…La Sra. Lucía Levy de Bazán nos dio una sorpresa: que el Padre Carrillito iba a celebrar Misa, a otro día, sábado, y pidió que se arreglara el altar bajo las ramas del huizilacate…”

Bajo el árbol de la cruz había sido regenerada la humanidad y bajo ese mismo árbol comenzó el nacimiento de la Iglesia. Entre las ramas de un árbol Jesús vio a Zaqueo y lo invitó a participar en el banquete del Reino. El mundo vegetal tuvo el honor de entrar en las páginas del Evangelio, para ilustrar la obra de salvación: “¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerto; creció, se convirtió en árbol y los pájaros del cielo anidaron en sus ramas” (Lc 13, 18-19).

Somos la Parroquia del Huizilacate. Un huizilacate, agitado siempre por el viento, fue nuestra primera casa. Nuestro árbol murió, pero la comunidad eclesial que comenzó a formarse bajo su sombra, siguió creciendo y madurando bajo nuevos techos. En 1980, Mons. José Fernández, la erigió Parroquia.

Publicado en El Mensajero  Año 1  -  Nº 01  -  31 de Octubre de 2004

LA COLONIA GUADALAJARITA EN SUS ORÍGENES I

“El año de 1950-1951, el Señor Fidel Aguilar fraccionó esta Colonia de Guadalajarita. Este fraccionamiento se hizo en campo rústico, tosco, sin el mínimo servicio; pero, a pesar de todo, hizo mucho bien al dar preferencia a personas necesitadas, con grandes facilidades de pago. Al principio, este lugar era muy pintoresco. Había una loma alta, con tres cerritos; el más alto era donde está el templo; otro, entre Guillermo Prieto y Constitución, y el tercero, frente al Jardín, por la 27 de Septiembre. Este cerrito estaba formado de peñascos y picachos.

Donde está la glorieta del Jardín, había un árbol robusto, de grandes raíces. Era huizilacate. Frente a él, por la Avenida, estaba una primavera muy desarrollada; en su tiempo, era pura flor. Era terreno pedregoso, macizo; abundaba el huizache espinoso, la sierrilla, abrojos, maleza que se pegaba en la ropa y estaba tapizado  de guinares.

Estaba lleno de animales dañinos, como tarántulas, reptiles de varias especies y alacranes, por kilos. Salamandras, panales de avispas y una nube de mosquitos. Pero, gracias a Dios, salimos ilesos de peligro. Por la noche escuchábamos aullidos de coyotes, silbidos de lechuzas, cantos de búhos; y de cacería encontraban huilotas, iguanas, torcacitas, ardillas, armadillos, tlacuaches, zorrillos…”

Leonor Camarena de Sánchez

Publicado en El Mensajero  Año 1  -  Nº 02 -  07 de Noviembre de 2004

LA COLONIA GUADALAJARITA EN SUS ORÍGENES II

Fue más o menos el panorama de Guadalajarita en su origen de 1951. El año de 1952 empezó a tener vida esta Colonia. Así como ella era pobre, sus habitantes, lo mismo. En ese mismo año la Colonia recibió los primeros habitantes fundadores. El que llegaba a tomar posesión de su propiedad abría una brecha o camino que lo condujera a su choza. Al principio del mismo año llegaron ocho familias.

Al iniciar la nueva vida en esta Colonia, conocimos lo negativo. Lo positivo de este lugar era su ambiente de paz, un aire puro, un clima agradable. En la Primavera soplaba fuerte el aire, signo de una estación fértil, que nos traía la Buena Nueva de Dios…

Una tarde del mes de abril apareció una señora cruzando la maleza, llegando a todas las casitas e invitando a todas las señoras a reunirse a la sombra del huizilacate. Fuimos siete las que atendimos el llamado: Luisa Anguiano de López, Marcelina Michel, Catalina Orozco, Rosario Camarena de Juárez, Luisa Flores, Juana Salazar de Herrera y Leonor Camarena de Sánchez. Todas nos preguntábamos quién sería esa señora tan amable. Luisa Anguiano nos dio referencias de ella. Era la Sra. Lucía Levy de Bazán. Llegó acompañada de una socia de Acción Católica. La Sra. Lucía se identificó y nos explicó el fin de su presencia. Después de aclamar al Espíritu Santo, dio lectura al Santo Evangelio y la explicación del mismo, al terminar. (Continuará).

Leonor Camarena de Sánchez

Publicado en El Mensajero Año 1  -  Nº 03 -  14 de Noviembre de 2004

LA COLONIA GUADALAJARITA EN SUS ORÍGENES III

“Empezamos a trabajar por medio de Kermesses, rifas, donadores voluntarios y se nombró un colector de nombre Jesús Mariscal; y para música en las kermesses ayudaba Jesús Vázquez, muy conocido como “El Chante”. Que Dios lo tenga en su Santo Reino.

Cuando los señores vieron las actividades de las señoras, se animaron y entre ellos crearon una directiva, quedando como presidente, el Señor Pedro Cantero, quien celosamente sirvió a este templo hasta su último fin. Que goce de la gloria de Dios en el Cielo. Todo caminaba con el permiso del Padre Carrillito y la Señora Lucía.

Cuando los señores hacían sus reuniones pensaban en elegir un Patrón para esta Parroquia. Y discutían, porque unos querían a San Antonio de Papua; otros, a San Miguel Arcángel y otros más, a San Isidro Labrador.

Pero surgió un milagro de Dios. La Señora Lucía Levy nos dio la sorpresa de que el Padre Carrillito iba a celebrar Misa a otro día, sábado y pidió que se arreglara el altar bajo las ramas del huizilacate.

Todo se puso en movimiento. Los señores empezaron a desmontar; otros a quitar piedras y, otros, a quitar piedras y otros, haciendo una escalera a la altura de las ramas del árbol. La escalera quedaba al pie del altar. El sacerdote celebraba entonces la Misa dando la espalda a los fieles. La escalera la cubrieron con una tela blanca, con flores, velas y niñas vestidas de blanco, por ser el mes de mayo.

Todavía estaban arreglando cuando llegó el Padre y pidió una imagen de la Virgen y nadie tenía. En ese momento llegó una socia, de nombre María Juárez de Hernández y dijo: “Yo tengo una imagen de la Virgen María, pero no sé cómo se llama”. Se retiró a traer la imagen y cuando regresó, al ver el Padre la imagen dijo: “Esta es la que deseaba. Se llama “Inmaculado Corazón de María”.

Se celebró la Santa Misa y una vez terminada dijo el Padre: “Aunque no hay templo, deben reconocer como Patrona de esta Colonia al “Inmaculado Corazón de María”, porque a Ella estamos encomendados”.

Sra. Leonor Camarena de Sánchez

Publicado en El Mensajero Año 1  -  Nº 04 -  21 de Noviembre de 2004

OTRAS PERSPECTIVAS

El primer encargado de la hoy Parroquia del Inmaculado Corazón de María, fue el M.I. Sr. Cango. D. José A. Carrillo, en ese tiempo Vicario General de la Diócesis. El Sr. Pbro. José Soto Peregrina tuvo a sus cargo esta comunidad durante 17 años. Antes, estuvieron al frente el Sr. Cura Ricardo Vázquez Lara Centeno, el Pbro. Lic. Héctor Michel Ortega y el Sr. Cura J. Santos Gómez Puente. Sucedió al Sr. Cura José Soto, el Sr. Cura Manuel Álvarez Gaspar y a éste último, el Sr. Cura Antonio Zamora Leal.

Al fundarse la Parroquia, el grupo de señoras que tenía varios años funcionando como centro de catecismo y había nacido debajo del huizilacate, comenzó a ser grupo de la U.F.C.M. Durante muchos años se impartió a este grupo Cursos de Religión de los que venían en “Cultura Cristiana”; se le dio un Curso de tres tomos de Credo, Mandamientos y Sacramentos, Formación Familiar y Acción Católica. A las señoras dimos clases de cocina, repartiéndoles bocaditos de lo que se hacía; arreglos de Navidad, etc.

Las dos primeras misas se celebraron donde ahora es el Jardín, pero el aire perjudicaba la celebración y se suspendieron.

La primera capilla era de bardas de ladrillo y techo de lámina de cartón. La campana era un riel, con el que se llamaba a Misa.

La primera piedra (no recuerdo la fecha) se colocó al lado izquierdo de la puerta mayor del templo.

Cuando se inició la primera construcción, los vecinos ayudaron mucho acarreando piedras para los cimientos. Las paredes eran de ladrillo y los techos, de lámina de asbesto.

El grupo de señoras vendía listas de rifa; la mayoría, de a veinte centavos el número; alguna vez se rifó dinero a un peso el número. Al reunirse varios miles se entregaba esa cantidad al Señor Carrillo. El colado de concreto se hizo con donativos grandes de Don Eduardo Brun, Don José Bazán y la Señorita Elena Schmidt. Y claro, las rifas del Grupo. Aproximadamente, en el año 1961 estaba el Sr. Cura Ricardo Vázquez Lara. El Señor Carrillo donó la última cantidad.

El Grupo de Acción Católica hacía campañas de Navidad, vendiendo estampas para pegar en las puertas de las casas. Se hicieron campañas de entronizaciones al Sagrado Corazón, recibiendo para ellas, grande ayuda de los alumnos del Seminario. Llegamos a ser 70 socias en sus buenos tiempos. Se hicieron muchas kermeses; las socias cooperaban con los puestos. Durante varios años, el grupo de A.C. ocupó el primer lugar en la Diócesis, en sus colectas a favor del Seminario que hacían al salir de Misa, los domingos.

Para la fundación de la Escuela, Hablamos con el Prof.. Rafael Chávez Carrillo, que era Ministro de Educación. Accedió y se hizo la escuela donde ahora está el Monumento a la Madre. También me tocó ver cuando, por primera vez, se encendió la luz eléctrica en la Colonia. Hubo un matrimonio formado por D. Pedro Cantero y su esposa, Doña Carmen. Él fue presidente del Comité Pro-construcción del Templo; también fue el Sacristán. Los dos cuidaban con mucho esmero todo lo relacionado con el culto y los ornamentos.

La nueva Iglesia la comenzó a construir el Sr. Cura Don Manuel Álvarez Gaspar, en el año 1993, y la terminó el Sr. Cura Don Antonio Zamora Leal, en el año 2001. Colima, noviembre 24 de 2004

Sra. Lucía Levy de Bazán

Publicado en El Mensajero  Año 1  -  Nº 05 -  28 de Noviembre de 2004

LA COLONIA GUADALAJARITA EN SUS ORÍGENES IV

Con el fin de recabar fondos para la construcción de la entonces Capilla del Inmaculado Corazón de María, el grupo de Acción Católica  tuvo la idea de formar un grupo artístico, para que presentara obras de teatro. Estos eventos se realizaban en la calle, a campo abierto.

“Rápido nos organizamos e invitamos personas a una reunión y se formo una Directiva. Las personas integrantes fueron: en primer lugar, el joven Manuel López Anguiano, de gran talento, voluntarioso y con espíritu juvenil para atraer a más jóvenes a lo mismo. Por sus cualidades sentimos seguridad en él y se le nombró Director artístico. Los siguientes fueron: Manuel Sánchez T., Santiago Ávalos, Jesús Ramos, Salvador Arias, Enrique Arias, José Sánchez Camarena y Luis Juárez Camarena.

Las señoras participantes fueron: Rosario Camarena de Juárez, Soledad Herrera de Ávalos, Teresa Juárez Camarena, Margarita Sánchez Camarena, Socorro López Anguiano, Socorro Juárez Camarena y Leonor Camarena de Sánchez, como dirigente.

La primera presentación fue de la Virgen de Guadalupe y Juan Diego. Entre ambos hubo un diálogo dicho con toda naturalidad. Quien representaba a la Virgen era una jovencita que lucía la belleza e 14 años, y con su vestuario guadalupano se veía hermosa. Juan Diego, un niño de 8 años, toda inocencia y blancura, presentó su papel de modo muy original. En la presentación tuvimos la cooperación del Sr. Baltasar Padilla. Era pintor y director de obras teatrales. Tuvimos la presencia de la Sra. Lucía Levy de Bazán y de personas de otros rumbos de Colima. Toda la Colonia quedó conforme.

La segunda obra fue: “La Patria y sus héroes”. Sus integrantes fueron: Señorita Teresa Juárez Camarena, como la Patria. Santiago Ávalos, como General, Jesús Ramos, como General, Salvador Arias, como Sargento. Organizando una fila de 15 jóvenes, entre los generales hubo primero una discusión, de la cual surgió la guerra. Santiago, hombre listo y con mucha astucia acudió a muchos medios, y para que el acto fuera más real compró cohetes de trueno y de luces. Manuel hizo una fila de soldados y puso un soldado con la bandera al frente de la fila. La Patria apareció y en ese momento cantaron el himno nacional y enseguida, la canción: “Me voy de soldado raso”.

Mientras tanto, los contrarios estaban afortinados en varios lugares, listos para dar el golpe. La batalla estalló. En dos braceros arrojaban truenos. Uno arrojaba tinta roja con un rociador. En la batalla se escuchaban vivas a los generales, lamentos y una gritería. Apagaron la luz y sólo se veían chispas de lumbre. Cuando terminó el combate hubo silencio. Cuando encendieron la luz, aparecieron casi todos los muertos unos sobre otros. Fue un acto conmovedor, tocó los sentimientos íntimos. Hubo lágrimas de algunas señoras al ver a sus hijos muertos, bañados en sangre. En el siguiente cuadro apareció la Patria, el abanderado, unos cuantos soldados sangrados. Pasó este cuadro y apareció el triunfo de la Patria, sonriente, con su corona de olivos y la palma en su mano; un soldado a cada lado extendiendo la bandera y los soldados en fila, saludaban a la bandera. En este acto volvieron a cantar el himno nacional y tiraron cohetes de luces. Así terminó el evento que dejó buena impresión y pedían que se repitiera.

La Sra. Lucía nos ofreció un local, por si la queríamos repetir, pero los señores dijeron que era más adecuado el campo que un local.

El siguiente drama fue presentado por los esposos Santiago Ávalos y Soledad Herrera, fue nada menos que “Juan Charrasqueado”. Este evento se realizó en casa particular. Por comentarios, nos dimos cuenta que quedaron bien, fue del agrado de todos.

Otra presentación fue la comedia “Mi Ranchito”, interpretada por la jovencita Socorro López Anguiano y el joven Jesús Ramos, quienes quedaron muy bien en sus actuaciones. Desafortunadamente surgieron problemas que ocasionaron la destrucción. La señora Lucía que estaba al tanto de todo el movimiento del grupo, de inmediato se dio cuenta y dirigiéndose al grupo nos dijo: “gracias a Dios, no fue motivo grave, pero es mejor terminar por un tiempo, mientras pasa este ambiente desagradable. Como ya estaba en preparación otro evento, ya no se presentó en el lugar anterior, sino en la parte lateral del templo, donde está el Jardín, con el título de “Primer Libro de la Sabiduría”. Su contenido era poner en contacto los sentidos de los niños con su mente y corazón al conocimiento de Dios, de su Hijo Jesucristo y de la Virgen María. Los personajes que lo exhibieron fueron: jovencita Magdalena Juárez Camarena, como Gengis Kan, hombre sin piedad y ateo; Señora Catalina Orozco, el Mago diabólico, asistente de Gengis Kan. María Concepción Sánchez Camarena representaba a un Ángel que apareció en defensa de esos niños, a quienes les negaban su religión. Ese Ángel se enfrentó a ellos e hizo una batalla como entre espadachines. El Mago hizo que brotara fuego en varias partes del mismo lugar para amedrentar al Ángel, pero fue en vano. La batalla estuvo fuerte, hasta vencer a los contrarios. Al sentirse perdidos y humillados, terminaron por convertirse y así se dio por terminado.

Sra. Leonor Camarena de Sánchez

Publicado en El Mensajero Año 2 -  Nº 15 -  06 de Febrero de 2005

PREPARANDO LAS BODAS DE PLATA

Títular. Como patrono de la primera capilla fue elegido el Inmaculado Corazón de María, durante la primera misa que celebró el P. José A. Carrillo, bajo la sombra del huizilacate.

Colocó la primera piedra de la primera capilla el Excmo. Sr. Obispo Don Ignacio De Alba y Hernández, acompañado por el P. José A. Carrillo y el Sr. Pedro Cantero, constructor. «De momento fue una capilla de lámina de zinc  dice la Sra. Leonor Camarena de Sánchez- y más tarde fue la construcción permanente que se convirtió en parroquia( antiguo templo)».

«El primero de septiembre de 1973, llegó el P. Don José Soto Peregrina, como capellán», continúa diciendo la Sra. Camarena.

El 4 de junio de 1980, el Excmo. Sr. Obispo Don José Fernández Arteaga la constituyó parroquia y nombró primer párroco de la misma, al Sr. Cura José Soto Peregrina, en una misa solemne. Este acto tuvo lugar a espaldas de la parroquia, en la calle, con la presencia de toda la Colonia e invitados de diferentes partes.

Debemos recordar que la Sra. Lucía Levy de Bazán fue la fundadora de esta comunidad cristiana. Con el grupo de la Acción Católica colocó muy buenos cimientos.

Suplicamos a las personas de la comunidad parroquial que tengan documentos, fotografías o noticias verbales sobre la historia de la Colonia Guadalajarita y de la Parroquia del Inmaculado Corazón de María que nos faciliten ese material, para poder elaborar y publicar la primera historia de nuestra parroquia. Favor de entregar los materiales en la Notaría Parroquial, en horas hábiles. Todos los documentos les serán regresados.

Publicado en El Mensajero Año 2 -  Nº 24-  17 de Abril de 2005

BODAS DE PLATA DE NUESTRA PARROQUIA

Las campanas de nuestra blanca torrecita se echaron a vuelo para convocar alegremente a la comunidad parroquial  a las celebraciones eucarísticas que conmemoraron le fundación de la Parroquia del Inmaculado Corazón de María. Eso ocurrió hace 25 años, el 4 de junio de 1980.

¿A qué se debe el nombre y patronato de esta parroquia? Cuando el P. Carrillito, entonces Vicario General, vino a celebrar la Misa, debajo del huizilacate, al no encontrar imagen alguna en el lugar de la celebración, pidió a los presentes traer una. Corrió entonces a su casa, la Sra. María Juárez Muñoz, que en paz descanse, y trajo una imagen de la Virgen María, cuya advocación desconocía. El Padre Carrillito dijo a los presentes que ese cuadro era el «Inmaculado Corazón de María». «Y así se va a llamar la Capilla», concluyó. Ese cuadro se conserva en la casa de la Sra. Margarita Hernández Juárez, hija de Doña María Juárez y durante los festejos estará a la vista de todos, en nuestro templo parroquial. La primera Misa, «la Misa del Huizilacate» se celebró en mayo de 1955. En esa ocasión, asistieron niñas vestidas de blanco, las cuales ofrecieron flores a la Virgen.

La primera capilla tenía techo de cartón. Después se colocó un techo de asbesto que un ventarrón hizo pedazos. En la primera capilla no había bancas ni sillas y los vecinos se sentaban en ladrillos. «Me acuerdo que un día, -dice la Sra. Rafaela Duarte- cuando estábamos sentadas en los ladrillos, nos picaron las hormigas». Llamaban a Misa con un riel. Construyó la primera capilla, la primera «ramada» con techo de cartón y fue el primer sacristán, el Sr. Pedro Cantero.

«Los terrenos de la Colonia «Guadalajarita», – escribe la Sra. Lucía Levy de Bazán- eran propiedad de la Sra. Amalia Gaytán, Vda. De Aguilar. Ella regaló el terreno donde están el templo de material y la nueva construcción en forma piramidal. En aquellos tiempos, todo era puro potrero, sin calles, ni casas. La Sra. de Aguilar fijó el precio de $ 0.50 el metro, para que la gente de escasos recursos pudiera conseguir su propio terreno. No había Luz, ni agua y la gente tenía que ir a lavar al río. El Sr. J. Roberto Levy, Presidente Municipal, tenía el proyecto de introducir el agua y hacer unos lavaderos. No alcanzó porque murió. Siendo Secretario de Educación Pública el Prof.. Chávez Carrillo, se comenzó a construir la Escuela Primaria, en donde es ahora el Jardín. Las casitas eran de cartón con techos de zacate».

Publicado en El Mensajero Año 2 -  Nº 31-  05 de Junio de 2005